Benkirane se pone la corbata ante M6

 

El teléfono de Abdelillah Benkirane sonó la tarde-noche del domingo, 27 de noviembre. No era una llamada cualquiera. Al otro lado del aparato, un miembro del gabinete real le informaba que, finalmente, Mohamed VI le recibiría el martes, 29 de noviembre, en Midelt, en el sureste del país, donde el soberano iba a inaugurar la XIV edición de la Semana de la Solidaridad. El interlocutor de Benkirane le indicó que un avión, especialmente fletado a tal efecto, le esperaba el martes en el aeropuerto de Rabat-Salé.

Un último detalle, el primer islamista del reino fue exhortado a vestirse con el preceptivo traje y corbata que requería la ocasión, eso sí, dentro de una gama de colores bien precisa, para que no hubiera posibilidad alguna de coincidencia cromática con los ropajes del rey. La corbata ha sido, según algunos observadores, “la primera concesión” hecha por el secretario general del islamista Partido para la Justicia y el Desarrollo (PJD), vencedor en las legislativas del 25 de noviembre en Marruecos. Habituado a amplias camisas del mismo estilo que las que emplean el grueso de los Hermanos Musulmanes en Egipcio, aquellos que conocen a Benkirane aseguran que ni en su propia boda transigió en ponerse una corbata.

 

Beso en el hombro, en lugar de en la mano

Ya frente al soberano, el líder islamista se contentó con besar el hombro de Mohamed VI, en lugar del ya tradicional besamano. “El protocolo acepta tanto una cosa como la otra, de ahí que no es ni mucho menos dramático que Benkirane haya optado por el gesto que él ha considerado más adecuado”, ha asegurado a Correo Diplomático un fotógrafo marroquí acostumbrado a seguir al rey en sus desplazamientos y que, por tanto, conoce en profundidad los entresijos del protocolo majzeniano.

La audiencia no duró más que unos pocos minutos. Durante la misma, Benkirane y Mohamed VI departieron relajadamente. Era la primera vez que ambos se venían las caras en persona y mucho se había especulado sobre la “poca simpatía” que el rey sentiría por Benkirane. Sea como fuere, las urnas han hablado y, en cumplimiento de la nueva Constitución, a Mohamed VI no le ha quedado otra que nombrar jefe de Gobierno al secretario general del PJD.

“Me he encontrado ante una persona excepcional y muy amable”, afirmó Abdelillah Benkirane a la salida de su audiencia real. El nuevo primer ministro se embarcó entonces en un helicóptero de la Gendarmería Real que lo condujo de vuelta a Rabat, donde debía dar comienzo a las transacciones para conformar una sólida mayoría que le permita poner en marcha su nuevo Gobierno.