Eslovenia y Croacia siguen a la izquierda en una Europa del Este de derecha

Paco Soto – Varsovia

 

 

Eslovenia y Croacia, dos pequeños países de la antigua Yugoslavia, optaron por el centroizquierda en las elecciones legislativas que se celebraron el pasado 4 de diciembre. Ambos Estados, que consiguieron la independencia de Belgrado hace dos décadas, resistieron a la ola conservadora que invade la antigua Europa comunista. Eslovenia, que ingresó en la UE en 2004 y en la zona euro en 2007, es el único país de la zona poscomunista europea integrada en la Europa comunitaria que se sitúa en el ámbito del centroizquierda. Todos los demás países están gobernados por las derechas: Polonia, Chequia, Eslovaquia, Hungría, Rumanía, Bulgaria, Lituania, Letonia y Estonia. Croacia no es miembro de la UE, pero firmará el 9 de diciembre el tratado de adhesión al club europeo de cara a su ingreso efectivo en 2013, y tras las elecciones legislativas del 4 de diciembre se ha convertido también un islote de centroizquierda ubicado en un mar poscomunista dominado por las aguas del centroderecha.

Los sondeos se equivocaron parcialmente en Eslovenia al vaticinar la derrota del primer ministro socialdemócrata Borut Pahor y dar la victoria a la oposición de centroderecha del Partido Democrático (SDS) del ex primer ministro Janez Jansa. Pahor perdió las elecciones por su mala gestión de la crisis económica, que ha colocado a Eslovenia en una situación delicada frente a los mercados, con un paro galopante –ha doblado en tres años-, un crecimiento de la deuda pública y la nota de crédito recortada con perspectiva negativa por las tres principales agencias de calificación internacionales. Pero la derecha no consiguió la victoria, que quedó en manos de Eslovenia Positiva, una formación de centroizquierda creada hace dos meses de cara a las legislativas por el popular alcalde de Ljubljana, Zoran Jankovic, quien, además de empresario, es una de las grandes fortunas del país. Los analistas indican que Zoran Jankovic, para gobernar, tendrá que constituir un gobierno de coalición, en principio con los socialdemócratas de Borut Pahor, quien podría ser nombrado ministro de Asuntos Exteriores, y a lo mejor el pequeño partido liberal Lista Ciudadana de Gregor Virant.

 

Victoria esperada

En Croacia, las encuestas preelectorales no se equivocaron. Se produjo una derrota sin paliativos de la conservadora Unión Democrática Croata (HDZ) de la primera ministra, Jadranka Kosor, y una victoria de la Alianza por los Cambios, una coalición de centroizquierda de cuatro formaciones liderada por el Partido Socialdemócrata (SDP) de Zoran Milanovic. HDZ, que llevaba ocho años en el poder, sufrió el desgaste del poder y un castigo de los electores por los numerosos escándalos de corrupción protagonizados por el ex primer ministro y antiguo líder de la formación conservadora Ivo Sanader. Ahora viene lo más difícil: enderazar la grave situación económica. Según el analista croata Zarko Puhovski, “Croacia se encuentra en una grave crisis y el cambio de gobierno tiene que permitir evitar que esta crisis no se transforme en depresión económica”.

El próximo ejecutivo heredará una situación económica muy delicada. La recesión golpeó con dureza Croacia en 2009 y finalizó en 2011, pero los economistas prevén un freno en el crecimiento, que apenas podría alcanzar el 0,5% en 2011. El desempleo es del 17,4%. “El triunfo de Milanovic tiene que prevenir la catástrofe”, advierte el diario croata Vecernji List. Los ganadores de los comicios han conseguido mayoría absoluta (80 de los 15i escaños), pero no está claro que consigan sacar al país balcánico de la crisis y modernizarlo adecuadamente de cara al ingreso en la UE, sobre todo en el terreno de la lucha contra la corrupción. La promesa del futuro primer ministro, Zoran Milanovic, va en esa dirección, pero habrá que ver si los deseos se convierten en realidad.