Bielorrusia fusilará a dos terroristas

Paco Soto – Varsovia

 

Dmitri Konoválov y Vladislav Kovalev, los dos terroristas condenados en Bielorrusia, durante el juicio.

 

La Corte Suprema de Bielorrusia condenó a morir fusilados a Dmitri Konoválov y Vladislav Kovalev, los dos terroristas reconocidos culpables de haber perpetrado un atentado con bomba el pasado mes de abril en el metro de Minsk, en el que murieron 15 personas y más de 200 resultaron heridas. El alto tribunal justificó el veredicto destacando que Konoválov y Kovalev “representan un gran peligro para la sociedad y hay que aplicarles la pena capital”, según dijo su vicepresidente, Alexandr Fedortsov.

El proceso contra los dos condenados se inició el pasado 15 de septiembre. Dmitri Konoválov fue reconocido culpable de haber organizado varios atentados terroristas en Bielorrusia y Vladislav Kovalev, de estar al corriente de las actividades delictivas del penado desde hacía varios años y de no haber informado a los órganos judiciales. Durante los interrogatorios policiales, Konoválov reconoció que había participado en la colocación de una bomba en el centro de Minsk, el 3 de julio de 2008, durante la celebración del Día de la Independencia de Bielorrusia, y en el este del país en 2005. El tribunal bielorruso sentenció que los dos condenados eran conscientes del daño que iban a causar a la población con un atentado en el metro de Minsk.

El ataque terrorista tuvo lugar en la estación de metro de ‘Oktiábraskaya’ el 11 de abril por la tarde. Al día siguiente, las fuerzas de seguridad detuvieron a sus dos autores materiales. Los investigadores estuvieron convencidos desde un primer momento de la implicación de Konoválov y Kovalev en el atentado tras haber estudiado las imágenes captadas por las cámaras de seguridad del metro, según informó en su día el fiscal Andréi Shved. Bielorrusia es un país de la antigua URSS que está dirigido con mano de hierro por el dictador Aleksander Lukashenko, y es el único Estado europeo que aún aplica la pena de muerte. Por este motivo, el Consejo de Europa no ha aceptado la presencia de Bielorrusia en su seno.

 

Moratoria

La responsable de Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, pidió al Gobierno bielorruso la aplicación de una moratoria sobre la pena capital tras conocerse la sentencia contra Dmitri Konoválov y Vladislav Kovalev.
“Pido a Bielorrusia,  la única nación europea que todavía aplica la pena capital, a sumarse a la moratoria global sobre la pena de muerte, lo cual sería un primer paso hacia su abolición”, manifestó Ashton. El veredicto dictado por la Corte Suprema no admite recurso, pero los sentenciados pueden solicitar un indulto al jefe del Estado. El dictador Lukashenko, que llegó al poder en 1994, sólo en una ocasión, en 1996, firmó una petición de indulto conmutando la pena capital por otra de 20 años de cárcel.