El PP encarece la universidad a extranjeros

Ouissal El Hajoui – Tánger

 

 

En la Comunidad Valenciana, los estudiantes extranjeros provenientes de países no comunitarios se muestran muy descontentos con la nueva ley de tasas, y para evitar su ratificación ya han puesto en marcha varias iniciativas de protesta. El Partido Popular (PP) quiere cobrarles por sus estudios la tasa íntegra, es decir, un total de 6.000 euros por año. “¡Es una locura! En general, los estudiantes no comunitarios provienen de países pobres de África y América Latina, y no pueden llegar a pagar un monto como este”, critica Zainab Hamzaoui, universitaria de origen marroquí en la Universidad de Valencia. Asimismo, Hamzaoui considera que “los alumnos que puedan pagar tales importes preferirán matricularse en universidades privadas, y no en la universidad pública”.

Hace apenas un par de meses el ministro saliente de Educación y Cultura, Ángel Gabilondo, declaraba en Marruecos que “invertir en educación es caro, pero no invertir es carísimo”. Pronunciaba estas palabras en el marco de una visita para promocionar e internacionalizar la universidad española. No obstante, desde que el PP ha obtenido el poder en la mayor parte de las comunidades autónomas españolas, antes de imponerse ulteriormente en las elecciones generales, educación es el ámbito por el que se ha iniciado la política de recortes. Y esta política de austeridad pretende introducirse de forma especialmente decidida en la universidad.

 

Contra la internacionalización

Valencia ha sido la primera, aunque por el momento las protestas han hecho que la comisión de Les Corts Valencianes haya pospuesto la medida. “Los estudiantes se acabarán yendo a otras comunidades o incluso a otros países”, se destaca en un comunicado de la Plataforma de Estudiantes no Comunitarios en Contra de la Subida de Tasas. “Dada la mala nota que tiene España en educación, la inmigración altamente cualificada ha sido, desde siempre, muy valorada”, señala una fuente de la Consejería de Educación de la Embajada de España en Rabat. Para ello, las universidades han desarrollado múltiples convenios internacionales para atraer a los estudiantes más brillantes a sus aulas.

Y precisamente la Universidad de Valencia ha otorgado todos los años numerosas y cuantiosas becas a alumnos de los países del Magreb, América Latina, Europa del Este y Asia. Es el caso de Youssef, que llegó a la comunidad valenciana con una beca que, además de cubrirle la matrícula, le facilita el alojamiento, el seguro médico y le deja todos los meses unos 250 euros para otro tipo de gastos. “Pero el servicio de relaciones internacionales de la Universidad de Valencia se encarga de vigilar que todo ese dinero se gaste en la propia comunidad. Y para ello, mensualmente nos exigen enseñarles el pasaporte para comprobar que no vamos a menudo a nuestras casas”, recuerda Youssef.

“España se había convertido en nuestro destino preferido, pero a partir de ahora será un país que posiblemente evitaremos para ir a estudiar. Una matrícula de 6.000 euros es excesiva”, declara Kawtar, quien pese a estudiar en uno de los colegios españoles de titularidad española en Marruecos, a la luz del nuevo panorama, ha decidido continuar su formación en Francia. “Pagamos la misma matrícula que el resto de españoles, ya que también pagamos impuestos. Además, la mayoría, realizamos importantes inversiones en la comunidad y para esto nuestros padres nos envían importantes cantidades de dinero para nuestra manutención y gastos varios”, subraya Hamzaoui.