La justicia polaca legaliza a la extrema derecha

Paco Soto – Varsovia

 

 

La extrema derecha polaca, que tiene una presencia pública cada vez mayor, ha ganado una batalla política y jurídica al conseguir que un tribunal de Varsovia reconozca la legalidad de los símbolos utilizados por el partido Renacimiento Nacional de Polonia (NOP). Este grupo extremista está formado por un millar de militantes, muchos de los cuales son ‘cabezas rapadas’. Entre los símbolos legalizados hay un cartel en forma de señal de tráfico en el que se ve a dos hombres copulando y tachados con una barra y el eslogan “Defensa de pedalear”. En polaco, el verbo pedalear se utiliza también como una palabra ofensiva hacia los homosexuales. Además de este cartel, que los ultras de NOP suelen exhibir contra las manifestaciones de gays, lesbianas y transexuales que se llevan a cabo en Varsovia y otras ciudades, la justicia también ha dado el visto bueno a logotipos como las cruces céltica y de falange. A partir de ahora, con la ley en la mano, el partido ultra podrá querellarse contra las personas o colectivos que intenten ridiculizar sus símbolos.

En su página web NOP se muestra satisfecho por la decisión judicial y saluda “una victoria” que es fruto de “dos años de batalla”. La sentencia contradice una ley aprobada por el Gobierno de Donald Tusk que prohíbe la difusión de propaganda y símbolos del comunismo, el nazismo, el fascismo y, en general, el “totalitarismo”. Según el portal de Internet Onet.pl, varios expertos consultados por el tribunal varsoviano consideran que “no se puede acordar a los símbolos (de NOP) un sentido directamente relacionado con contenidos totalitarios, nazis, fascistas, racistas, o de sembrar el odio entre comunidades”. Uno de estos expertos destaca incluso que la cruz céltica “hace pensar a la literatura de fantasía y no al neofascismo” y el cartel “Defensa de pedalear” es “obsceno” y “señala que está prohibido mantener relaciones homosexuales en los lugares públicos, lo que es cierto”. La Fiscalía de la República ha presentado un recurso a la sentencia, porque considera que vulnera el ordenamiento constitucional del país.

 

Defensor de Hitler y condenas

El partido NOP, que reúne en su seno a neonazis, neofascistas y ultras de diversas corrientes, es antisemita y racista, y en su delirio político defiende la Alemania de Hitler. También se declara anticapitalista, partidario de que Polonia abandone la Unión Europea (UE) y la OTAN, y es contrario al aborto y a la “propaganda homosexual” y favorable al restablecimiento de la pena de muerte. NOP se ha convertido en una de las principales fuerzas de choque de la ultraderecha polaca. Según los medios polacos, este grupo ha utilizado esvásticas en algunas de sus manifestaciones públicas.

La legalización de símbolos ultras ha recibido fuertes condenas por parte de la mayoría de los partidos parlamentarios. Grzegorz Schetyna, en nombre de la gobernante Plataforma Cívica (PO, centroderecha), considera que “no podemos aceptar estos símbolos” y piensa que “el juez no ha estado a la altura de sus funciones”. Robert Biedron, diputado del Movimiento Palikot (centroizquierda y anticlerical) y activista del movimiento homosexual polaco, condena “unos símbolos que se refieren directamente a la tradición de intolerancia fascista, neonazi y xenófoba”. Biedron ha pedido al nuevo ministro de Justicia, Jaroslaw Gowin, que representa el ala más conservadora de PO, que tome medidas legales contra NOP, porque teme que este grupo, que aprovecha los partidos de fútbol para protagonizar acciones callejeras violentas, utilice la celebración de la Eurocopa de fútbol que se llevará a cabo en Polonia en 2012 para llenar el país de propaganda ultra.

No lo ve de esa manera Mariusz Blaszak, del partido Ley y Justicia (PiS, derecha radical liderada por Jaroslaw Kaczynski), porque piensa que no hay un peligro fascista en su país y “lo que tienen que hacer los polacos es luchar contra la presencia de los símbolos comunistas”. En el campo de la sociedad civil, varios colectivos de gays y lesbianas, como la ONG Campaña contra la Homofobia (KPH), han denunciado la sentencia judicial.