El drama de los inmigrantes en sur argelino

 

La Liga Argelina para la Defensa de los Derechos del Hombre (LADDH) acaba de lanzar un llamamiento urgente para alertar a la opinión pública sobre la “dramática situación” de decenas de inmigrantes subsaharianos que se encuentran retenidos en un centro de expulsión de Ain Salah, en el sur de Argelia. Estos inmigrantes, entre ellos varias mujeres con sus hijos, se hallarían “en condiciones inhumanas, a la espera de una inminente expulsión”, precisan desde la LADDH. Desde la asociación se recuerda a las autoridades que Argelia ha ratificado las convenciones internacionales relativas a los derechos del hombre, de ahí la “absoluta ilegalidad” de los malos tratos infligidos a este contingente humano.

“Los emigrantes son expulsados que medie recurso alguno y además son abandonados en el desierto sin ningún tipo de protección, lo cual supone una violación flagrante de la legislación internacional”, denuncian desde la LADDH. La LADDH llama, por tanto, a las autoridades “a tomar medidas urgente para garantizar la protección y ayuda efectiva a estas personas en situación vulnerable”. “En un momento en que todas las miradas se dirigen en la región del Sahel a las evoluciones de la rama magrebí de Al Qaeda o a los inquietantes desarrollos de la criminalidad organizada, el drama de la inmigración subsahariana ha pasado a ocupar un discreto segundo plano para los medios de comunicación”, denuncia un responsable de la LADDH.

 

Al Sur no es problema

Efectivamente, a pesar de que las recurrentes denuncias de parte de colectivos de defensa de los derechos humanos y de inmigrantes de la región norteafricana, aludiendo a abusos y violaciones de parte de las autoridades de diferentes estados magrebíes, el drama de la inmigración ha dejado de ser portada en Occidente. Mención especial merece Libia, donde los responsables del Consejo Nacional de Transición se han mostrado especialmente poco sensibles al encuentro de los inmigrantes de origen subsahariano. “A Europa sólo le preocupan los inmigrantes que llegan a sus costas, los que se ven. Mientras los problemas se queden aquí abajo, en la ribera sur del Mediterráneo, la cuestión no reviste relevancia alguna para Bruselas”, denuncia Abdelkrim Bengueldouz, experto marroquí en migraciones.