Euro: Hungría y Chequia limitan su apoyo

Paco Soto – Varsovia

 

 

Hungría y Chequia no se sumarán al pacto para salvar al euro si este objetivo conlleva una armonización fiscal de los países de la Unión Europea (UE). Después de reunirse en Budapest, los primeros ministros de ambos países, Viktor Orban y Petr Necas, ambos conservadores, manifestaron que esperarán a conocer el contenido y los detalles del acuerdo de los miembros de la eurozona para aumentar la disciplina fiscal antes de decidir si se adhieren o no al mismo. Así las cosas, el mandatario húngaro estableció sus líneas rojas: “No tenemos la intención de afiliarnos a ningún acuerdo que incluya medidas de armonización fiscal. En lo que nos respecta, no queremos renunciar a los resultados de la política fiscal independiente húngara, que ha hecho que la economía nacional sea competitiva”, dijo Orban.

El presidente de Chequia, el euroescéptico y ultraconservador Václav Klaus, aseguró que su país no puede ayudar a la UE, porque “tenemos un déficit y no hemos sido capaces de solucionarlo. En esta situación sería irresponsable agravar nuestro endeudamiento acordando un préstamo a países extremadamente endeudados”. En el seno del Gobierno de Petr Necas hay división sobre lo que tiene que hacer Praga frente a la crisis del euro. Mientras el ministro de Finanzas, Miroslav Kalusek, expresó sus reticencias a una participación checa en el fondo de rescate europeo, el titular de Asuntos Exteriores, Karel Schwarzenberg, se declaró a favor. Hungría, la República Checa, Suecia y Dinamarca consultarán con sus respectivos Parlamentos o socios de Gobierno la decisión final sobre la adhesión al pacto fiscal europeo.

 

Polémico control bancario

Por otra parte, el Banco Central de Hungría (MNB) será controlado “totalmente” por el Gobierno de Viktor Orban, según denunció el gobernador de esta institución, Andras Simor. El Ejecutivo derechista húngaro quiere conseguir el control del MNB a través de una ley. “Esta nueva ley se acerca peligrosamente a la eliminación de la independencia del Banco Central”, declaró Simor, quien está en conflicto permanente con Orban.

El proyecto de ley, que ha sido sometido a un estudio del Banco Central Europeo (BCE), prevé retirar muchas prerrogativas al gobernador del MNB. La UE, el BCE y el Fondo Monetario Internacional (FMI) han expresado fuertes críticas a esta medida. Desde Bruselas, la Comisión Europea (CE) hizo saber a Budapest su “preocupación por las intenciones del Gobierno húngaro de aprobar leyes qui podrían potencialmente disminuir la independencia del Banco Central”, dijo su portavoz, Amadeu Altafaj. El FMI no ocultó su inquietud y anunció que está estudiando detenidamente la medida de los gobernantes húngaros.