Los serbios de Kosovo desafían a Belgrado

Paco Soto – Varsovia

 

 

Los serbios de Kosovo, que son entre 5 y 10% de la población estimada en dos millones de personas, han decidido desafiar abiertamente al poder de Belgrado y organizarán un referéndum, el 14 y 15 de febrero de 2012, sobre la autoridad que ejerce el Gobierno albanokosovar de Pristina en el territorio, que se independizó unilateralmente de Serbia en febrero de 2008. Kosovo ha sido reconocido por Estados Unidos y los principales países de la Unión Europea (UE), mientras que España, Eslovaquia y Rumanía, en el seno de la Europa comunitaria, y grandes potencias como China, Rusia y la India se han negado a establecer relaciones diplomáticas con Pristina. Los electores deberán responder a la pregunta: “¿Aceptan ustedes las instituciones de la llamada República de Kosovo con sede en Pristina?”.

La resolución fue aprobada recientemente por los responsables de los municipios de Zvecan y Kosovska Mitrovica y después se unieron las autoridades de otras poblaciones del norte de Kosovo, donde reside la minoría serbia. Los serbios de Kosovo, que están alentados por grupos ultranacionalistas, no reconocen la soberanía del Estado kosovar, donde la mayoría de la población es de origen albanés, y se oponen radicalmente a las negociaciones que Pristina y Belgrado llevan a cabo bajo los auspicios de la Unión Europea (UE) para mejorar la vida cotidiana de la población.

La entrada en vigor de un acuerdo sobre la libre circulación de personas y vehículos entre Kosovo y Serbia central ha radicalizado aún más los ánimos de los ultranacionalistas serbios. Este acuerdo contempla también el cobro de un impuesto a los coches que cruzan la frontera entre los dos Estados. La tensión en la parte norte de Kosovo se disparó a mediados de septiembre después de los incidentes en los puestos fronterizos de Jarinje y Brnjak, situados en la frontera administrativa entre Kosovo y Serbia.

 

“Mala iniciativa”

El alcalde de Kosovska Mitrovica, Krstimir Pantic, aseguró que la consulta popular “demostrará que los serbios del norte de Kosovo no quieren hacer parte de las instituciones de Pristina”. Los líderes nacionalistas serbios de Kosovo temen que Belgrado les abandone a su suerte, si se lo exige la UE, y hacen todo lo posible por provocar tensiones en el territorio. Serbia, que aspira a ingresar en la UE, inició negociaciones con Kosovo tras recibir presiones de Bruselas, y desaprueba la convocatoria del referéndum, porque considera que será perjudicial para la normalización de la situación entre Belgrado y Pristina. El negociador serbio en el diálogo con Kosovo, Borko Stefanovic, calificó el referéndum de “mala iniciativa”.

 

Elecciones en Bosnia

Por otra parte, los líderes políticos de las tres principales comunidades de Bosnia -un país que perteneció a Yugoslavia-, la serbia, la croata y la musulmana, se pusieron de acuerdo para formar un nuevo gobierno central e impulsar reformas que pongan fin a 14 meses de crisis política. El segundo objetivo es desbloquear el acercamiento entre Sarajevo y la UE. El acuerdo fue anunciado por el responsable político de la comunidad musulmana, Sulejman Tihic, y después fue confirmado por sus correligionarios serbio y croata, Milorad Dodik y Bozo Ljubic.

Los dirigentes bosnios acordaron llevar a cabo dos reformas reclamadas por la UE: una ley sobre el censo, para evitar manipulaciones en las elecciones, y otra sobre la distribución de las subvenciones del Estado, para poner freno a la corrupción. El nuevo ejecutivo estará presidido por un croata. La guerra que surgió con la disolución de Yugoslavia provocó la muerte de unas 100.000 personas en Bosnia, entre 1992 y 1995. La actual Bosnia democrática está compuesta de dos entidades que a penas se relacionan entre ellas: la República Srpska dirigida por la minoría serbia y la Federación Croata-Musulmana.