Croacia apoya masivamente el ingreso en la UE

Paco Soto – Varsovia 

 

 

Los croatas dieron el 22 de enero un apoyo mayoritario en referéndum al ingreso de su país en la Unión Europea (UE). Como anunciaban los sondeos, el sí a la adhesión a la UE del Estado balcánico, que se independizó de la antigua Yugoslavia hace 20 años, contó con el apoyo del 67% de la ciudadanía y 33% de los electores votaron en contra. El sí ganó ampliamente al no en el referéndum, pero los croatas acudieron a las urnas sin demasiado entusiasmo, porque las reticencias populares alimentadas por la crisis del euro y las enormes dificultades que ha generado la negociación de adhesión a la Unión entre Zagreb y Bruselas, sobre todo en el ámbito de la reforma del Estado y la lucha contra la corrupción, están muy presentes en la vida política.

El entusiasmo pro-europeo, que consiguió un apoyo del 80% de la ciudadanía en 2003, se ha ido desinflando poco a poco, y los grupos políticos y sociales nacionalistas, algunos situados claramente en la extrema derecha, han desempeñado una labor importante en esta estrategia. Aún así, la mayoría de los croatas dieron un voto positivo, porque, según los analistas, entendieron que la estabilidad política y económica de su país, que tiene 4,2 millones de habitantes y un nivel de renta por habitante muy por debajo de la media comunitaria, pasa por la integración en la UE. Muchos ciudadanos están convencidos de que la adhesión de Croacia a la Unión facilitará la apertura de fronteras y será más fácil encontrar trabajo en países de Europa occidental que están capeando bien la crisis, como Alemania.

“Vais a tomar una de las decisiones más importantes de la historia de Croacia”, declaró el presidente del país, Ivo Josipovic, antes de la celebración de la consulta popular. La mayoría de los líderes políticos, el Parlamento, el mundo empresarial y la poderosa Iglesia católica se movilizaron a favor del sí, porque, según una resolución aprobada por la Cámara baja, la UE tiene un “interés nacional estratégico” para Zagreb. Las autoridades hicieron un gran esfuerzo mediático para convencer a los electores de que la crisis de la zona euro no afectará a Croacia y hasta el criminal de guerra Ante Gotovina, que actualmente cumple una larga condena en el extranjero por los atropellos de los derechos humanos que llevó a cabo contra los serbios durante la guerra de Yugoslavia, envió un mensaje a sus compatriotas exhortándoles a votar “sí” en el referéndum.

 

División de opiniones

El presidente Josipovic declaró: “Soy feliz, porque Europa pronto será mi casa”, y aseguró que “Croacia no va a perder su soberanía o los recursos naturales, ni va a ser gobernado por la UE. Europa no va a resolver todos nuestros problemas, pero es una gran oportunidad”. El director de Comunicación de la UE en Croacia, Zvonimir Fkra-Petesic, consideró que el referéndum fue un “éxito” y las dos grandes fuerzas del arco parlamentario, HDZ (centroderecha) y el Partido Socialdemócrata (SDP), valoraron muy positivamente los resultados de la consulta. La corriente de los euroescépticos se manifestó en una línea completamente distinta. La ONG ‘Babe’, que hace año y medio llevó a cabo un estudio sobre la opinión de los croatas sobre la UE, destacó que “muchos ciudadanos son más bien pesimistas, pero lo que ha ocurrido ha sido una intensa campaña de comunicación para empujar a la gente a votar sí a la UE”.

Manjan Bosnjak, líder del pequeño partido de derecha nacionalista ‘Croacia Solamente’, denunció el “escándalo democrático” del referéndum, porque, según él, “no hemos podido abrir un debate, los croatas sólo han tenido acceso a una parte de los argumentos y las élites políticas han decidido que la adhesión a la Unión Europea es una cosa positiva. En los medios, la gente que piensa de forma distinta ha sido marginada”. Manjan Bosnjak está convencido de que Croacia “perderá su soberanía” en la UE. El colectivo derechista Consejo por Croacia-No a la UE aseguró que 57% de los ciudadanos están en contra de la adhesión y Josip Miljak, que dirige el ultranacionalista Partido de los Derechos (HCSP), aseguró que Croacia sólo interesa a Bruselas para “resolver la crisis económica” y vaticinó “el fin de la UE”.

Ciertos sectores económicos también expresan reticencias, porque, según Davor Majectic, presidente del sindicato de empresarios, “Croacia sufrirá los dos o tres próximos años a la adhesión, porque muchas pequeñas empresas no podrán competir en igualdad de condiciones con Europa”. Muy afectada por la crisis mundial, Croacia experimentó en 2011 un ligero crecimiento del 0,4% del PIB. Croacia firmó el tratado de adhesión a la UE el pasado 9 de diciembre en Bruselas y podrá ser miembro de pleno derecho de este club a partir del 1 de julio de 2013, una vez que su ingreso haya sido ratificado por los 27 Estados miembros de la Unión. Con Eslovenia, Croacia será la segunda ex república yugoslava que se incorpora en la UE.