El régimen bielorruso bloquea Internet

Paco Soto – Varsovia

 

El presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, junto a uno de sus grandes aliados en la escena internacional, el jefe de Estado venezolano Hugo Chavez.

 

El régimen dictatorial bielorruso de Aleksander Lukashenko ha dado una nueva vuelta de tuerca a la oposición al aprobar una ley que controla Internet y será una de las más represivas del mundo. La ley obliga a identificarse a los usuarios de la Red que utilicen los servicios de los cibercafés y prohíbe a los portales locales utilizar una dirección fuera del país. La ley también contempla multas de unos 96 euros para los ciudadanos bielorrusos que la infrinjan. Estas medidas coercitivas han entrado en vigor en un país donde la mayoría de los periódicos privados críticos con el poder han desaparecido, donde no existe ninguna cadena de televisión o emisora de radio independientes y donde la oposición política sufre una dura represión policial y judicial.

Una de las medidas más polémicas es que la ley deja en manos de un órgano especial del Estado la capacidad de bloquear páginas web consideradas indeseables. Todas las administraciones, las escuelas y los centros culturales del país quedarán bajo control de este organismo estatal. Las cuestiones que serán perseguidas en Internet por el poder son la pornografía, la apología de la violencia, la ayuda a los inmigrantes sin papeles y las “actividades extremistas”. Según Reporteros Sin Fronteras (RSF), esta ley busca el cierre de portales de la oposición y coloca a Bielorrusia en la lista de países “enemigos de Internet”.

 

Portales opositores

RSF asegura que los portales de Internet de la oposición, como Charter97, cuya dirección está ubicada en el extranjero, y Belaruspartisan, y blogs como el del humorista Yauhen Lipkovich podrían ser cerrados por el Gobierno de Minsk bajo la acusación de “actividades extremistas”. Charter97 ya ha sido objetivo de cyberataques y bloqueos. La ONG considera también que la identificación de los internautas podría debilitar aún más a la acorralada y dividida oposición bielorrusa. Lukashenko está en el poder desde 1994 y ganó las elecciones presidenciales en diciembre de 2010. La oposición denunció un “fraude masivo” en estos comicios, y fue por ello duramente reprimida por el poder. Varios líder opositores fueron detenidos y encarcelados.