Gobierno checo devuelve bienes a Iglesia

Paco Soto – Varsovia 

 

Iglesia de Karlovy Vari, en Chequia.

 

El Gobierno conservador de Chequia ha decidido devolver a las Iglesia católica y las diversas confesiones protestantes los bienes incautados por el régimen comunista de la antigua Checoslovaquia entre los años 1948 y 1989. El Ejecutivo de coalición de Petr Necas, que está comopuesto por tres formaciones (Asuntos Públicos, Partido Cívico Democrático y TOP 09), apoyó por unanimidad el proyecto de ley que tendrá que ser ratificado por el Parlamento. El Estado checo se compromete a devolver a las dos grandes religiones del país los bienes inmuebles y propiedades incautados por el régimen anterior o a indemnizarlas en caso de que las devoluciones no sean posibles.

El Estado entregará a las iglesias 59.000 millones de coronas (unos 2.300 millones de euros) por un periodo de 30 años a partir de 2013 y durante esa etapa tendrá que pagar anualmente unos 80 millones de euros. El proyecto de ley estipula que l7 iglesias checas recuperarán 56% de sus bienes expropiados por el comunismo, que finalizó pacíficamente en Checoslovaquia en 1989, durante la denominada Revolución de Terciopelo. El Estado y los representantes religiosos también se pusieron de acuerdo sobre un periodo transitorio de 17 años para que la Iglesia católica y las diversas confesiones protestantes recuperen su independencia económica.

El Gobierno de Necas tuvo dificultades para aprobar este proyecto de ley, porque uno de los tres partidos de la coalición, Asuntos Públicos, se opuso, al considerar que las arcas estatales no dispondrían de recursos necesarios para hacer frente a las indemnizaciones. Tras un corto periodo de conflictos internos entre los tres partidos gubernamentales, el líder de Asuntos Públicos, Radek John, autorizó a sus ministros a apoyar la ley, porque, según dijo, “las indemnizaciones a las iglesias serán financiadas a través de los presupuestos y la reducción de la burocracia, y no habrá recortes presupuestarios en determinados ministerios o en prestaciones sociales”.

 

Presiones políticas y eclesiásticas

El primer ministro, Petr Necas tuvo que presionar y amenazar al partido de Radek John con destituir a sus ministros del Gobierno si no aprobaba el proyecto de ley. El arzobispo católico de Praga, Dominik Duka, también se reunió con representantes de Asuntos Públicos para convencerles de que apoyaran la ley. La oposición de izquierda se opone a esta ley, porque considera que la situación de grave crisis económica no permite su aplicación. Las negociaciones entre el Estado y las iglesias duraron 20 años y después de dos leyes aprobadas en 1990 y 1991 la administración devolvió unos 200 edificios incautados por el poder comunista.

El Estado comunista ejerció una dura represión contra las diversas confesiones religiosas de Checoslovaquia; expropió 2.500 edificios, 175.000 hectáreas de bosques y 25.000 hectáreas de tierra. Las publicaciones católicas fueron prohibidas, las editoriales, confiscadas y las escuelas, cerradas, y el Vaticano fue declarado enemigo público número uno del régimen. En 1950, el poder recluyó a los religiosos católicos en monasterios acusados de espiar para el Vaticano, y algunos fueron obligados a realizar trabajos forzados. Muchos sacerdotes y obispos fueron detenidos y condenados a largas penas de prisión.

Con el paso de los años la represión contra los religiosos se suavizó y la jerarquía católica, a diferencia de lo que ocurrió en la vecina Polonia, no se implicó activamente en la lucha contra el poder comunista. Chequia es uno de los países más secularizados y con mayor número de ateos del mundo. Una encuesta llevada a cabo en 2011 señala que sobre una población de 10,5 millones de habitantes, 3,6 millones de ciudadanos se declararon sin religión y casi 5 millones no respondieron a la pregunta sobre su credo. Algo más de un millón se declararon católicos y unas 700.000 personas manifestaron que creían en Dios sin pertenecer a ninguna religión. En Chequia, 57,5% de los ciudadanos se declaran ateos, frente a 2,5% en Polonia.