El Foro de Rabat aborda las claves de futuro del continente africano

Paco Soto / David Alvarado – Rabat

 

 

Rabat se convirtió el 25 de enero en el escenario de la primera edición de un foro internacional sobre África que reunió a unos 200 representantes políticos, económicos y cívicos de diversos países para abordar el futuro del continente africano. Organizado por el Consejo para el Desarrollo y la Solidaridad (CDS), el Foro de Rabat, que contó con el patrocinio de varias entidades y medios de comunicación, entre los cuales se encontraba Correo Diplomático, puso de manifiesto la importancia de la integración económica y política de África, que en la actualidad cuenta con 900 millones de habitantes y en 2050 alcanzará los 2.000 millones, el 20% de la población mundial. El evento rabatí analizó también el importante papel que desempeña Maruecos en el ámbito económico al sur de sus fronteras. En este sentido, los participantes en el Foro de Rabat destacaron la función “excepcional” de Marruecos en el paisaje económico continental debido a su dimensión árabe, africana y mediterránea.

Según los organizadores del acto, para los representantes de los poderes económicos y políticos africanos, la cita de Rabat permitió “reflexionar juntos y examinar las pistas que aceleren el desarrollo rápido de la integración económica” de un continente que en el año 2020 crecerá un 5,8%. El Foro de Rabat destacó que África, cuyo PIB global es de unos 1.800 millones de dólares, parecido al de potencias emergentes como Rusia y Brasil, puede ser en un futuro inmediato una alternativa económica decisiva frente a la crisis mundial, el declive de Europa y el desbarajuste en la zona euro y la inestabilidad política desencadenada por la denominada ‘primavera árabe’. Pero siempre y cuando se impulse “la voluntad de los pueblos africanos de trabajar juntos”, recalcó Fathallah Sijilmassi, director de la Agencia Marroquí para el Desarrollo de las Inversiones (AMDI).

Algunos actores económicos marroquíes han tomado conciencia estos últimos años de las numerosas oportunidades de inversión que presentan los planes sectoriales llevados a cabo en el continente africano”, señaló el periódico económico Les Echos. A partir de ahora “el desarrollo y el co-desarrollo puede ser el asunto de los mismos africanos”, destacó el rotativo Le Matin. El Foro de Rabat asumió el reto de una integración africana que pasa por la convergencia de las infraestructuras, las plazas regionales de mercado y la seguridad alimentaria, el acceso al agua potable, la coordinación continental de los planes nacionales de desarrollo y la lucha contra la corrupción, que es “un objetivo crucial para el presente y el futuro de nuestros países”, aseguró Hamed Sow, consejero especial del presidente de Mali.

 

Un Think-tank para el siglo XXI

El Consejo para el Desarrollo y la Solidaridad (CDS) es un Think-tank discreto pero formado por personalidades influyentes en el ámbito de la vida económica marroquí. EL CDS nació de la voluntad de un hombre de negocios dinámico y emprendedor, Mohamed Benamour, que tiene en sus manos empresas tan importantes como el hotel Tour Hassan de Rabat, y desempeñó un papel decisivo en CGEM, la gran patronal de Marruecos. Quienes conocen a Benamour suelen decir que es un hombre ecuánime, un empresario del siglo XXI que apuesta por convertir a Marruecos en un país moderno y desarrollado y una persona muy bien conectada con los centros de decisión política en su país y allende sus fronteras. Benamour, si se lo propone, puede juntar en un abrir y cerrar de ojos a decenas de magnates de la industria, la banca y otros sectores económicos en Rabat u otras ciudades marroquíes para abordar cuestiones de diversa naturaleza. Tanto es así que el CDS se ha convertido en una entidad de referencia en Marruecos que es consultada sobre problemas relacionados con el desarrollo económico y el equilibrio social en el país.