La justicia polaca identifica zoofilia con homosexualidad

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Paco Soto – Varsovia

 

 

Polonia vuelve a ser noticia por la homofobia. Un tribunal de Varsovia desestimó la querella presentada por activistas del movimiento de gays y lesbianas polaco LGTB contra el diario Rzeczpospolita, uno de los rotativos más importantes del país, por comparar la homosexualidad a la zoofilia. En junio de 2009, pocos días después de la masiva manifestación que con motivo del día del Orgullo Gay tuvo lugar en las calles de Varsovia, Rzeczpospolita publicó una serie de artículos claramente homófobos en los que se comparaba la homosexualidad a la zoofilia. El primero de estos textos era una viñeta de humor, realizada por el dibujante Andrzej Krauze, que mostraba a dos hombres casándose. Detrás de ambos cónyuges, otro hombre le decía a una cabra: “Tenemos que esperar que se casen esos señores, después nos toca a nosotros”. Días después, el citado periódico publicó una columna supuestamente satírica del articulista Maciej Rybinski, así como un artículo de Tomasz P. Terlikowski, en los que se volvía a comparar la homosexualidad a la zoofilia.

Rzeczpospolita, que es un diario muy conservador y cercano al derechista partido Ley y Justicia (PiS) de Jaroslaw Kaczynski, siempre se ha mostrado contrario a los derechos de gays, lesbianas y transexuales, y en este terreno algunos de sus colaboradores mantienen posturas claramente alineadas con la extrema derecha y los sectores fanáticos del catolicismo. La querella contra Rzeczpospolita fue interpuesta por los militantes del colectivo Foro Abierto, Urszula Pawlik y Michal Minalto, el colectivo Lambda Varsovia y la asociación de defensa de los derechos de los transexuales Trans-Fuzja. Su objetivo fue sensibilizar a la ciudadanía sobre el tema. La justicia polaca rechazó la querella, al considerar que el diario no violó la dignidad personal de los demandantes, y consideró que comparar la homosexualidad a la zoofilia no infringe ninguna de las leyes vigentes.

 

Reacciones

La reacciones a la sentencia fueron rápidas. Partidos de izquierda y activistas del movimiento de gays, lesbianas y transexuales condenaron la decisión judicial y anunciaron que seguirán luchando contra la homofobia. El diario Gazeta Wyborcza defendió la necesidad de aprobar una ley contra la homofobia y la transfobia. La sentencia fue rechazada también por la nueva plenipotenciaria del Gobierno para la Igualdad, Agnieszka Kozlowska-Rajewicz, quien pidió a la comisión de Ética del Parlamento que condene a Marek Suski, un diputado del PiS que en diciembre pasado comparó las uniones entre personas del mismo sexo a la zoofilia. “Comparar las uniones de hecho con la zoofilia ofende a todos aquellos ciudadanos que viven o han vivido en uniones de ese tipo”, declaró Kozlowska-Rajewicz.

Aunque Polonia está cambiando rápidamente, con el sentencia del tribunal de Varsovia en la mano, se puede afirmar que en este país centroeuropeo sigue saliendo gratis ofender a los ciudadanos homosexuales, pero, sin embargo, es muy difícil criticar la Biblia o los valores religiosos católicos. Recientemente el Tribunal de Distrito de Varsovia-Mokotów condenó a una multa a Dorota Rabczewska (Doda), una de las estrellas más famosas del pop en Polonia, por ofender los sentimientos religiosos, al declarar en una entrevista para el diario Gazeta Dziennik Prawna que los autores de la Biblia “bebieron vino” y “fumaron hierba” para escribir las Sagradas Escrituras.

 

Otros casos

No es la primera vez que ocurren hechos de esta naturaleza en la Polonia democrática. En 2007, el vocalista de la banda polaca de ‘death metal’ Behemoth, Adam Darski, fue declarado inocente de insulto a los sentimientos religiosos tras destrozar una Biblia durante un concierto y calificar el cristianismo de “la mayor secta criminal” del mundo. La Iglesia católica tiene un gran poder económico, social y político en Polonia, pero con la modernización de la sociedad ha aumentado considerablemente el número de voces críticas con esta institución. Tanto es así que la tercera fuerza parlamentaria del país, el Movimiento Palikot, es un partido anticlerical que lucha por un Estado plenamente laico y cuenta con muchos apoyos entre los jóvenes y las clases medias urbanas. En las últimas elecciones generales, un militante del movimiento gay y una activista transexual fueron elegidos diputados al Parlamento por el Movimiento Palikot.