Siria: Una rebelión entre el Ejército Libre y los salafistas

 

 

Los ojos de todo el mundo se dirigen durante las últimas semanas hacia Siria, donde el presidente Bachar Al Asad se aferra al poder cueste lo que cueste. La situación en el país árabe no deja de degradarse. Varias cancillerías occidentales han elaborado durante las últimas semanas informes relatando el estado de cosas de los rebeldes y, sobre todo, del Ejército Libre de Siria (ELS). En la mayoría de estos documentos se constata como, salvo en muy raras excepciones, hasta la fecha el ELS no ha podido hacer frente a las fuerzas sirias oficialistas.

Según el informe de una embajada europea en Damasco al cual Correo Diplomático ha tenido acceso, y que ha sido corroborado ulteriormente por las conclusiones de un centro de investigación francés,  el ELS apenas sí contaría con  3.000 combatientes. Y sus miembros únicamente disponen de fusiles de caza, kalachnikov y morteros de fabricación china que provienen de Irak y el Líbano. “Esta fuerza de choque efectiva se antoja insuficiente para llevar a cabo el que es el único objetivo del ELS, tal y como destacó en su momento el coronel Riyad Al Asad, que no es otro que liberar a los sirios del régimen de Bashar Al Assad“, sentencia un diplomático jordano destinado desde hace más de dos años en Siria.

La formación de un grupo de oposición en el seno del ejécito fue anunciado el 29 de julio de 2011 en un vídeo publicado por un grupo de desertores uniformados de las fuerzas armadas sirias, que hacían un llamamiento a otros miembros del ejército para que desertaran y se unieran a ellos. Este mismo documento precisa, además, cómo el ELS no ha tenido éxito en su intento por enrolar a la mayoría de los más de 20.000 militares que han desertado del ejército de Bachar Al Assad. El ELS se encuentra particularmente presente en los campamentos de refugiados establecidos en territorio turco.

 

Salafistas contra El Asad

Analistas y expertos coinciden en señalar que el verdadero peligro para la pervivencia del régimen de Damasco proviene de los grupos armados islamistas. En localidades como Hama, Deraa e Idlib, por citar algunos ejemplos, son grupos salafistas militarizados quienes se enfrentan abiertamente a las huestes del ejército sirio. “Estos salafistas, “particularmente violentos y determinados – asegura un experto galo en la zona – provienen mayoritariamente del movimiento sunita radical que se activa en el Líbano”.

Son varios cientos de elementos armados pertenecientes a las organizaciones Jund Al Cham, Osbat Al Ansar y Fath Al Islam, con el apoyo de una decena de combatientes libios vinculados con las brigadas del jefe militar de Trípoli y ex lugarteniente de Osama Ben Laden, Abdelhakim Belhaj, quienes constituyen hoy la principal amenaza militar al Gobierno de Damasco“, aserta una fuente de inteligencia occidental consultada por Correo Diplomático. “De ahí que el régimen de Bachar Al Assad se obstine en atacar algunos barrios de Homs, auténticos santuarios de estos grupos salafistas“, concluye esta misma fuente.