La Policía checa investiga al presidente Klaus por corrupción

Paco Soto – Varsovia

 

 

Los agentes de la Unidad de Lucha contra el Crimen Organizado y la Criminalidad Financiera (UOKFK) de la Policía de Chequia han abierto una investigación tras haber recibido dos denuncias anónimas contra el presidente del país, el ultraconservador y eurófobo Václav Klaus, sobre un indulto supuestamente ilegal concedido a un empresario mafioso. Según diversos medios checos, el hombre de negocios, que se llama Tomas Malina, fue encarcelado tras una condena por fraude fiscal, y en el pasado estuvo relacionado con el crimen organizado en Chequia. El Tribunal Municipal de Praga ha recibido una denuncia penal en relación con dicho indulto que ha sido ratificada por la Fiscalía General del Estado. Los denunciantes sostienen que Klaus concedió un indulto a Malina debido a su mal estado de salud, pero resulta que después de su puesta en libertad, los servicios penitenciarios checos pudieron establecer que el citado empresario no tenía ninguna enfermedad.

Hace unos meses, el semanario Respekt publicó una información sobre varios indultos concedidos por el jefe del Estado en extrañas circunstancias. Esta publicación aseguró que algunos indultos se han concedido a cambio de dinero. Sobre el caso del empresario Malina, los responsables del Castillo de Praga (sede de la presidencia checa) informaron de que el jefe del Estado simplemente autorizó, el pasado 16 de enero, “una suspensión de la pena de prisión por malversación de fondos en espera de una decisión sobre su petición de indulto, que se hace sobre la base del estado de salud del detenido”. El portavoz del presidente, Radim Ochvat, no quiso divulgar ninguna información sobre el estado de salud del empresario. Tomas Malina, según la investigación judicial, mantenía vínculos estrechos con el “capo del crimen organizado de la República de Chequia Frantisek Mrázek”, que fue asesinado por un sicario en 2006, y en la década de los noventa del siglo pasado ambos individuos hiceron negocios juntos.

 

Grave situación

Chequia es uno de los países de la UE más golpeados por la corrupción. Sobre esta cuestión, pesa a ser Chequia el Estado más desarrollado de la antigua Europa comunista, su situación es un poco mejor que la de Bulgaria y Rumanía, pero peor que la de la vecina Polonia. Así lo han denunciado empresarios, sindicatos, partidos y medios de comunicación checos y organismos internacionales. En los últimos meses varios ministros del Gobierno de Petr Necas han tenido que dimitir por corrupción y algunos altos mandos policiales han sido detenidos por el mismo motivo. La investigación abierta por la Policía coloca a Václav Klaus, que pertenece a una corriente ultraliberal y muy conservadora de la derecha europea, en una situación jurídica y política muy delicada.

El jefe del Estado, durante la dictadura comunista, no fue un activista democrático y en su calidad de economista pudo viajar al extranjero sin problema y desempeñar altos cargos en los aparatos económicos del régimen. Con el cambio de régimen se convirtió en demócrata de toda la vida. Sus posiciones radicalmente contrarias a la Unión Europea (UE) han provocado más de un conflicto entre Praga y Bruselas. Klaus resulta incómodo incluso para los sectores más moderados del Gobierno de coalición conservador de Petr Necas. El pasado mes de noviembre, Klaus publicó un libro, ‘La integración europea sin ilusiones’, en el que el mandatario checo sostiene que la Europa comunitaria se encuentra en un callejón sin salida, porque está siendo “violentamente unificada, centralizada, armonizada y uniformada ideológicamente”.