Libia: La Cirenaica desafía la autoridad del CNT

Correo Diplomático

 

Ahmed Zoubaïr el-Senoussi, emparentado con el rey Idriss el-Senoussi, derrocado por Muamar Gadafi, se sitúa al frente del Congreso del Pueblo de la Cirenaica.

Los problemas no dejan de acumularse para el Consejo Nacional de Transición (CNT) libio, que dista de ser considerado unánimemente la legítima nueva autoridad del país. A las dificultades para pacificar el territorio inmediatamente después de la finalización del conflicto armado, ahora es la región de la Cirenaica, al este del territorio, la que se ha erigido en rebeldía contra el nuevo poder, autoproclamando su semi-autonomía. Esta resolución se tomó en Benghazi, en el marco del Congreso del Pueblo de la Cirenaica, movimiento que encabeza el casi octogenario Ahmed Zoubaïr el-Senoussi, emparentado con el rey Idriss el-Senoussi, derrocado por Muamar Gadafi en 1969. La Cirenaica comprende la totalidad de la franja oriental del país, la zona más rica en hidrocarburos, que va desde Syrte hasta la frontera con Egipto.

La declaración unilateral de semi-autonomía de la Cirenaica fragiliza la ya de por si precaria autoridad del CNT. “No estamos preparados para una división del país”, alerta Mustapha Abdeljalil, líder de la instancia que pretende regir el destino de Libia hasta la celebración de elecciones. Según Abdeljalil, la iniciativa no es inocente y tiene que ver con la acción de “infiltrados y restos del régimen de Gadafi, que intentan instrumentalizar a esta gente para desestabilizarnos”. Asimismo, Abdeljalil ha arremetido contra algunos “países árabes hermanos”, quienes cree también se encuentran detrás de la proclamación de semi-autonomía de la Cirenaica. Y ante tal diagnóstico el presidente no parece dispuesto a escatimar medios en la respuesta. “Estamos listos para disuadirlos de su empeño de sedición, incluso a través de la fuerza armada si fuera preciso”.

 

Libia federal

Para el Consejo Supremo de la Cirenaica, la autoridad del CNT no es cuestionada y esta instancia encarna “el símbolo de la unidad del país, siendo el representante legítimo de Libia en las cumbres internacionales”. “Nuestra intención no es la de dividir al país, sino el mantener la unidad de Libia dirigiendo nuestra propia región, a través de un Gobierno federal y otro local”, ha explicado Ahmed Zoubaïr el-Senoussi a los medios internacionales. Para éste, Trípoli debe encargarse de la defensa, las finanzas y la sanidad. “La educación y las cuestiones sociales, no obstante, deben quedar en manos de los poderes locales”, estima éste.

Después de su independencia de Italia, obtenida en 1951, el Reino Unido de Libia era una federación de tres provincias autónomas, a saber, la Cirenaica, la Tripolitania y el Fezzan. El Estado federal fue abolido en 1963. Desde su llegada al poder en 1969 hasta su muerte, el 20 de octubre de 2011, Gadafi no cesó de aumentar las prerrogativas del poder central, encarnado por Trípoli. Finalmente, Gadafi sería derrocado por una rebelión cuya chispa nació en Benghazi la misma localidad desde donde hoy se reclama la autonomía para el este del país.