Fallida ofensiva empresarial italiana sobre Libia

Correo Diplomático – Redacción

Silvio Berlusconi recibe al entonces aún líder libio Muammar Gadafi en el aerpuerto de Roma, el 10 de junio de 2009. Eran otros tiempos.

Varios altos mandatarios industriales italianos han efectuado una discreta visita “de cortesía” a Trípoli la pasada semana con la finalidad de “retomar los contactos con los nuevos dirigentes de Libia“. De forma oficiosa, las ambiciones de los empresarios iban un poco más allá. Según declaró un miembro de esta delegación a Correo Diplomático, “además de establecer un nexo directo con las autoridades del nuevo régimen de Trípoli, nuestro gran objetivo no era otro que el de tantear nuestras posibilidades de éxito para obtener importantes contratos con el estado libio en los sectores de los hidrocarburos y armamento“. Varios representantes del gigante petrolero ENI y de la sociedad Finmeccanica formaron parte de esta delegación que mantuvo diferentes encuentros miembros del actual ejecutivo libio.

La comitiva italiana, que esperaba ser recibida con los brazos abiertos en la que fue un día su colonia, se mostró un tanto “sorprendida”  por la prudencia mostrada por sus interlocutores, que prefirieron no abordar los términos y plazos para una eventual reactivación de los negocios entre Italia y Libia. Un anónimo miembro del Consejo Nacional de Transición (CNT) libio señaló a Correo Diplomático que ellos también se mostraron “sorprendidos de la actitud retraída de Italia durante los combates entre los rebeldes y las tropas del coronel Gadafi“. Las buenas relaciones entre el hasta hace poco primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, y el coronel Muammar Gadafi no han pasado inadvertidas para el nuevo poder de Trípoli. “Las dudas de Roma a la hora de hacer efectivo su apoyo al CNT podrían hipotecar su presente y futuro empresarial italiano en el país magrebí“, sentencia el consejero económico de una embajada europea en Trípoli.