Hungría persigue a los ‘sin techo’ con fuertes penas

Paco Soto – Varsovia

La nueva legislación húngara prevé hasta seis meses de cárcel y multas de hasta 185 euros para aquellos que duerman en la calle o practiquen la mendicidad

El Gobierno derechista de Viktor Orban, que provoca un profundo malestar en la Unión Europea (UE) debido a las polémicas medidas que ha tomado en el ámbito político, institucional, mediático y económico, ha vuelto a causar indignación al pretender acosar a las personas que viven en la calle en la más absoluta pobreza. Son unos 30.000 ‘sin techo’ en todo el país a los que el Ejecutivo quiere acosar legalmente. Con la ley en la mano, a partir de ahora, los pobres de solemnidad húngaros podrán ser condenados a seis meses de cárcel por vivir en la calle. Esta normativa, que entró en vigor a mediados del pasado mes de abril, quiere obligar a los ‘sin techo’ a trasladarse a cualquier centro de acogida del país, a pesar de que no hay plazas para todos, según denuncian varias ONG.

El Gobierno contempla que la aplicación de la ley se hará en distintas fases. La primera etapa será de advertencia, para que los ‘sin techo’ se trasladen a un centro de acogida. En una segunda fase, si no quieren o vuelven a la calle, se les impone una multa de 500 euros, y en caso de que no dispongan de esa cantidad de dinero, tendrán que pasar seis meses en la cárcel. Colectivos humanitarios húngaros e internacionales, como Human Rights Watch (HRW), han pedido la anulación de la ley, porque consideran que esta norma legal significa un “grave problema” desde el punto de vista de los derechos humanos y una criminalización de la pobreza.

 

Primera etapa

Esta polémica ley completa un proceso de sanciones que ha ido aplicándose. Primero, el alcalde conservador de Budapest, István Tarlós, que pertenece al partido de Orban, el Fidesz, decidió perseguir a las personas sin hogar que viven en la capital húngara. En otoño de 2010, el Ejecutivo conservador aprobó una ley para luchar contra los “usos inapropiados del espacio público” que sirve de base legal al equipo dirigente de Budapest para ‘limpiar’ la ciudad de pobres y mendigos. La normativa municipal, que fue criticada por la oposición y colectivos sociales, prevé multas de hasta 185 euros para las personas que duerman en la calle y en los pasajes subterráneos o practiquen la mendicidad.

En los primeros meses de 2012, más de 270 personas fueron arrestadas en Budapest por la Policía en virtud de la la aplicación de la ley municipal, aunque, según las ONG de derechos humanos, no consta que hayan sido multadas. “La mayoría de los policías están hartos de tener que participar en estas acciones y sólo piden a los vagabundos que abandonen la calle, cuando les arrestan”, asegura un miembro de una ONG. Según Eurostat (la oficina de estadísticas de la UE), un tercio de la población húngara (33,7%) vive por debajo del umbral de la pobreza.