Crece el apoyo popular a los islamistas tunecinos

Correo Diplomático – Túnez / Rabat

Seguidores de Ennahdha entonan cánticos de apoyo durante un reciente mitin del líder del Hamas palestino, Ismail Haniyeh, en Túnez capital, a finales del pasado mes de marzo.

Los resultados del más reciente sondeo realizado por la firma de estudios francesa Sigma Conseil en Túnez ha supuesto un auténtico jarro de agua fría para varios partidos políticos tunecinos. Según el estudio, cinco meses después de la llegada al poder del partido islamista Ennahdha (renacimiento, literalmente), la formación de Rached Ghannouchi no pierde un ápice de su popularidad entre los tunecinos. Con un 37% de apoyo entre la población, Ennahdha supera con creces al resto de partidos, incluidos los de la actual coalición gubernamental que dirige el país. Ettakattol de Mustapha Ben Jaafar no obtiene más que el 7,5% de apoyos, mientras que apenas un 6,2% de tunecinos optan por el Congreso por la República (CPR) del presidente Moncef Marzouki.

Las reacciones al sondeo no se han hecho esperar y la prensa tunecina ha dado buena cuenta de ellas durante los últimos días. Las conclusiones del estudio de Sigma Conseil han cogido especialmente de improviso a todos aquellos que apuntaban a una eventual erosión de la popularidad de los islamistas de Ennahdha una vez llegados al poder. “Es cierto que hemos cometido errores en el ejercicio del poder, pero la imagen de nuestro partido es aún muy buena en el seno de la opinión pública”, destaca un responsable nacional del partido de Ghannouchi. “Desgraciadamente, Ennahdha sigue siendo la única formación política con una implantación real entre los tunecinos y que dispone de unas densas redes a lo largo y ancho del país y entre todas las capas de la sociedad”, reconoce un diputado del CPR.

 

Islamistas para largo

El optimismo de los partidos laicos tunecinos con respecto a la erosión de Ennahdha en el poder contrasta con el punto de vista en Occidente, sobre todo en Europa. Fuentes diplomáticas francesas consultadas por Correo Diplomático con respecto al sondeo de Sigma Conseil apuntan a que los resultados del estudio “no son una sorpresa”. Según éstas, “Ennahdha es un partido que aún puede gobernar durante muchos años, cosa de la que parecen ser conscientes los islamistas, que no han mostrado en ningún momento un ansia desmesurada por controlar todos los resortes del poder tunecino de forma inmediata”.

En esta misma línea, un diplomático español fino conocedor de la realidad magrebí encuentra ciertas similitudes entre la estrategia de Ennahdha en Túnez y la del islamista Partido para la Justicia y el Desarrollo (PJD) en Marruecos. “Aquí, la paciencia del PJD aún es más acusada, siendo obligados en un primer momento a no presentarse en todas las circunscripciones electorales y, ulteriormente, autolimitándose ellos mismos para no avasallar en las urnas a sus oponentes”, estima el diplomático español. “Y una vez llegados al poder – añade -, más allá de imponer su programa, están actuando con bastante mano izquierda, conscientes de que están bajo vigilancia y que todo el mundo está atento a sus pasos”. “Lo que la primavera árabe nos ha traído es islamismo para largo”, sentencia el diplomático español.