Serbia: La victoria del nacionalismo plantea interrogantes a Bruselas

Paco Soto – Varsovia

Tomislav Nikolic (centro) se dirige a los medios tras proclamarse ganador de las elecciones presidenciales serbias.

La victoria del candidato ultranacionalista y populista Tomislav Nikolic, de 60 años, en las elecciones presidenciales serbias, el pasado 20 de mayo, plantea serias dudas a Bruselas sobre la capacidad de Serbia para seguir el proceso de adhesión a la Unión Europea (UE). Nikolic, que lidera el Partido Progresista Serbio (SNS), fue, contra todo pronóstico, el vencedor de los comicios frente al presidente saliente, el europeísta Boris Tadic, de 54 años, que encabeza el Partido Democrático (DS). En la primera vuelta electoral, Tadic, que además de haber colaborado con la justicia internacional para la localización y detención de criminales de guerra serbios, ha hecho una apuesta firme por la modernización de Serbia y su ingreso en la UE, y tiene el apoyo de buena parte de la clase media urbana y la juventud, alcanzó el 26,7% de los votos, apenas un punto más que su contrincante nacionalista.

Para no asustar a Europa y a sus votantes menos radicalizados, Nikolic ha tenido que moderar su discurso político y ya no rechaza el acercamiento entre Belgrado y Bruselas. Además, ha sabido atraerse el voto de los sectores populares más castigados por la crisis económica que azota a Serbia, donde el desempleo alcanza el 24% y el sueldo medio mensual no supera los 350 euros. Los dos contrincantes compitieron en las elecciones presidenciales de 2004 y 2008 y en ambos ocasiones el vencedor fue el europeísta Tadic.

El presidente derrotado, que en 2004 se convirtió en el primer mandatario no comunista de Serbia, reconoció su derrota y pidió a Nikolic que siga con la misma política que dentro de unos años debería conducir a Serbia al club europeo. Ya se verá si los deseos del moderado Tadic se cumplen. El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y el jefe de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, felicitaron a Tomislav Nikolic por su victoria, le desearon “éxito” en la solución de los problemas a los que se enfrenta Serbia y expresaron la esperanza de que el compromiso de Belgrado con la integración en la UE no se vea retrasado. De momento, hay preocupación en Bruselas, porque no se sabe a ciencia cierta si, en materia europea, Nikolic seguirá la misma política que Tadic, que el pasado mes de marzo logró la candidatura de su país a la integración en la Unión.

 

Bases nacionalistas

Nikolic ya no es antieuropeísta como en el pasado, pero, según diversos analistas, una parte importante de su electorado no ve a la UE con buenos ojos y es sensible a los posicionamientos radicales de los sectores ultranacionalistas del país. El propio Nikolic, en la década de los 90 del siglo pasado, fue viceministro durante el Gobierno ultranacionalista y autoritario de Slobodan Milosevic. De nada sirvió que Tadic defendiera un discurso modernista y europeísta en la campaña electoral y relegara a un segundo plano el tema de la independencia alcanzada unilateralmente en 2008 por Kosovo, que Belgrado no reconoce. Finalmente ganó el voto de la protesta y del descontento por la situación económica y social. Este voto lo recoge el vencedor de los comicios, pero también cuenta con otros defensores, como el Partido Radical de Vojislav Seselj, que está encarcelado en La Haya a la espera de que el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) lo juzgue por crímenes de guerra, y varios grupos menores

 

Alianza para gobernar

Un elemento positivo de esta elecciones fue que se celebraron en un ambiente de normalidad. Según la investigadora francesa en el Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas (IRIS) Gaëlle Pério Valero, “hemos asistido a unas elecciones normales en Serbia”, una opinión que compartieron los observadores de la Organización para la Cooperación y la Seguridad en Europa (OSCE). El director de programa del Centro para las Elecciones Libres y la Democracia (CESID) de Serbia, Marko Blagojevic, declaró que sólo se habían registrado unas pocas irregularidades sin importancia. En la primera vuelta electoral también se celebraron comicios legislativos y locales. Las legislativas fueron ganadas por los ultranacionalistas del SNS, pero una alianza entre el DS de Boris Tadic y los socialistas Ivica Dacic le arrebató el gobierno a Tomislav Nikolic.