Ex Yugoslavia: Justicia, asesinos en libertad y una reconciliación difícil

Por Paco Soto

En Bosnia, el fiscal de la Corte de Estado anunció que hay en libertad unos 4.500 sospechosos de haber cometido crímenes de guerra.

Dos días antes del juicio contra el excomandante bosnio Radko Mladic, otro asesino profesional, el antiguo general croata Ante Gotovina, condenado por crímenes de guerra y contra la humanidad durante la guerra por la independencia que entre 1991 y 1995 llevó a cabo Croacia contra el Estado yugoslavo dominado por Serbia, compareció ante los jueces del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY). En este contexto, magistrados de diversos países de la antigua Yugoslavia que en algunos casos colaboran con el TPIY denunciaron la existencia de miles de criminales de guerra que están en libertad y viven en la impunidad. Estos jueces temen que una vez que el TPIY finalice sus funciones, en 2014, la inmensa mayoría de dichos criminales de guerra se libren de la acción de la justicia.

En Bosnia, el fiscal de la Corte de Estado (alto tribunal), Dragan Corlija, anunció que sólo en su país unos 4.500 sospechosos de haber cometido crímenes de guerra están en libertad y la justicia quiere iniciar unas 1.000 investigaciones en las que todavía no ha podido determinar quiénes son los autores de matanzas, torturas, violaciones y deportaciones en masa. Siete años después de la puesta en funcionamiento de la Corte de Estado bosnia, los jueces apenas han podido procesar a 240 personas y mandar a prisión a 90. En el conflicto de la antigua Yugoslavia murieron unas 130.000 personas y han sido inculpadas 145, de las cuales sólo 63 han sido condenadas a penas de cárcel. Según diversos magistrados, en toda la antigua Yugoslavia existen decenas de sospechosos de haber cometido crímenes que al tener doble nacionalidad han podido huir de un país a otro y burlar los tratados de extradición.

 

“Se pasean por las calles”

Según dijo el responsable de la ONU para asuntos judiciales bosnios, Yury Afanasiev, “los criminales de guerra se pasean por las calles de Bosnia y no es un secreto para nadie”. El Gobierno de Sarajevo adoptó en 2008 una estrategia para juzgar en un plazo de 15 años a todos los criminales de guerra. “La Corte de Estado no conseguirá los apoyos necesarios en todos los niveles de la justicia”, para alcanzar este objetivo, aseguró el fiscal del TPIY Serge Brammertz. La tarea es tan difícil de realizar que la Corte de Estado tendrá que ceder una parte de sus investigaciones a tribunales regionales, según el magistrado bosnio Milorad Novkovic. “Los jueces y los fiscales hace tiempo que existen, pero no hay voluntad política para que podamos hacer nuestro trabajo. Si hubiéramos podido hacer nuestro trabajo, matanzas como las de Srebrenica, Sarajevo y Vukovar no se habrían producido”, afirmó el fiscal de Serbia contra los crímenes de guerra, Vladimir Vukcevic.

Los magistrados y juristas ex yugoslavos y europeos consideran que, como señala el analista Esad Hecimovic, “la reconciliación de los pueblos de Bosnia, serbios, croatas y musulmanes, depende de que la justicia consiga su estrategia. Pero es difícil, porque todo el mundo denuncia a los criminales de guerra, pero cada comunidad se niega a aceptar que algunos de sus miembros cometieron crímenes”. Mientras en Kosovo los juicios por crímenes de guerra los llevan a cabo jueces internacionales, en Croacia, que aspira a ingresar en la Unión Europea en 2013, las autoridades, ante la presión de Bruselas, el TPIY y las ONG locales, han tenido que mejorar los mecanismos judiciales que investigan los desmanes cometido por militares y civiles croatas durante la guerra por la independencia.