Polonia se pelea con Rusia por el escudo antimisiles

Paco Soto – Varsovia

La radical oposición de Rusia a este sistema de defensa, porque considera que atenta contra su seguridad, no ha hecho retroceder a Polonia, Rumanía y Bulgaria.

El escudo antimisiles que Barack Obama está desplegando en el marco de la OTAN en Europa tiene en la parte oriental del Viejo Continente a tres países clave: Polonia, Rumanía y Bulgaria. Firmes aliados de Estados Unidos e integrados en la OTAN, los tres países poscomunistas apoyan sin fisuras el actual sistema antibalístico. La radical oposición de Rusia a este sistema de defensa, porque considera que atenta contra su seguridad, no ha hecho retroceder a los tres países de Europa del Este, pero es Polonia, que aspira a desempeñar un papel de potencia media en el seno de la Unión Europea (UE) y la OTAN, el Estado más radicalizado en el enfrentamiento con Moscú.

Los dirigentes polacos, aunque se muestren dispuestos a dialogar con Rusia sobre el despliegue del escudo, se oponen a que este país pueda influir en el proceso y piden que la OTAN sea estrictamente independiente de los deseos del Kremlin. Dirigentes como el presidente y el primer ministro polacos, Bronislaw Komorowski y Donald Tusk, ambos de la liberal Plataforma Cívica (PO), se han pronunciado en esta línea. El jefe de la oposición y líder del partido ultraconservador Ley y Justicia (PiS), Jaroslaw Kaczynski, va mucho más lejos al posicionarse a favor de un enfrentamiento político y diplomático con Rusia.

 

Veto polaco

En este contexto, el ministro de Defensa polaco, Tomasz Siemoniak, puso de manifiesto que Rusia “no tiene derecho a veto ni puede interferir en el sistema de defensa de la OTAN en Europa”. Por su parte, el presidente del Senado, Bogdan Borusewicz, declaró: “La discusión (sobre el despliegue del escudo) debe seguir con las autoridades rusas, para que no crean que este sistema está dirigido contra su país, pero un Estado que no hace parte de la OTAN como Rusia no puede intervenir en el sistema de defensa de la Alianza”. Borusewicz hizo estas declaraciones después de la cumbre que la OTAN celebró en Chicago (EEUU), en la que su secretario general, Anders Fogh Rasmussen, anunció la puesta en marcha de la primera fase del escudo antimisiles. Por su parte, el presidente rumano, Traian Basescu, anunció que “el sistema que se instalará en territorio de Rumanía estará operativo en 2015”, y su homólogo búlgaro, Rosen Plevneliev, aseguró que “el 100% del territorio de Bulgaria ya está protegido por el escudo antimisiles de la OTAN”.

 

Amenaza rusa

A principios de mayo, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas, el general Nikolaï Makarov, advirtió a la OTAN que Rusia podría golpear de manera preventiva las infraestructuras del escudo en caso de amenaza para su seguridad. No es la primera vez que un alto militar ruso se pronuncia en esta línea. El año pasado, el jefe de la Dirección General Operativa del Estado Mayor del Ejército de Rusia, general Andreï Tretiak, aseguró que el despliegue del escudo antimisiles es “una amenaza real” para su país. Moscú y Washington acordaron en la cumbre de la OTAN de Lisboa en 2010 cooperar en el terreno de la defensa antimisiles europea, pero después no lograron alcanzar ningún acuerdo concreto.

En Europa del Este, el escudo antimisiles cuenta en Polonia con varias lanzaderas de misiles ‘Patriot’ en una base situada en el noreste del país, a un centenar de kilómetros de la frontera con Rusia, una base de interceptores de cohetes de medio alcance y del modelo SM-3 en Rumanía, a unos 70 kilómetros de la central nuclear búlgara de Kozloduy, y dos radares en Bulgaria. Además, Moldavia, un país que perteneció a la URSS, expresó su disposición a colaborar con el escudo antimisiles en Rumanía, según declaró el ministro de Defensa, Vitalie Marinuta, a la emisora Radio Europa Libre/Radio Libertad.