En libertad uno de los presuntos asesinos de Anna Politkoskaïa

Paco Soto – Varsovia

Politkovskaïa fue uno de los pocos periodistas rusos que se atrevió a investigar las violaciones de los derechos humanos en la guerra de Chechenia, y se convirtió en una dura opositora al régimen de Vladimir Putin

Un ex oficial de la policía de Moscú, Dmitri Pavliutchenkov, acusado de haber organizado el asesinato de la periodista opositora Anna Politkovskaïa, fue puesto en libertad condicional y bajo arresto domiciliario, según informó la agencia de noticias rusa Interfax. El abogado de este teniente coronel jubilado explicó que había sido puesto en libertad porque “su estado de salud se ha degradado”. Detenido a finales del pasado mes de agosto, Pavliutchenkov fue procesado por asesinato y constitución de un grupo criminal, junto con tres hermanos de origen checheno que también fueron detenidos, Rustam, Ibraguim y Djabraïl Makhmudov. Rustam Makhmudov, el presunto asesino de Politkovskaïa, fue detenido en mayo dre 2011 en Chechenia, pero dos años antes sus dos hermanos habían sido puestos en libertad por la justicia.

En 2010, la Corte Suprema rusa devolvió el caso a la Fiscalía para que reabriera la investigación. Anna Politkovskaïa fue uno de los pocos periodistas rusos que se atrevió a investigar las violaciones de los derechos humanos en la guerra de Chechenia, y se convirtió en una dura opositora al régimen del actual presidente, Vladimir Putin, que fue elegido recientemente jefe del Estado, después de haber ejercido este cargo de 2000 a 2008. El asesinato de Politkovskaïa en el año 2006 provocó una honda preocupación en Occidente, donde gobiernos y ONG acusan a Moscú de no respetar los derechos humanos y las libertades públicas.

 

Nueva ley

Por otra parte, las manifestaciones callejeras que se celebraron estas últimas semanas en Moscú y otras ciudades de la Federación rusa fueron de nuevo reprimidas sin contemplaciones por la policía. El poder se ha dotado de un nuevo arsenal jurídico para hacer frente a las protestas, como la ley que aprobó la Duma (Cámara baja) que establece sanciones de hasta millón y medio de rublos (37.500 euros) para los organizadores y participantes en manifestaciones callejeras que acaben en disturbios. Las personas que incumplan esta normativa serán castigadas con el código penal y podrían ir a prisión.

 

Protesta en Georgia

En otro país de la antigua URSS, Georgia, los opositores al actual presidente, el pro-occidental Mijaíl Saakashvili, demostraron recientemente que no les da miedo la protesta y salieron en masa por las calles de Tbilissi, la capital del país. Unas 100.000 personas desafiaron a Saakashvili. La marcha fue el inicio de la campaña para las elecciones legislativas del próximo mes de octubre. “Sabemos con quién estamos tratando. En contra nuestro está únicamente un hombre muy cobarde (el presidente Saakashvili)”, dijo el organizador de la manifestación, Bidzin Ivanisvili, un multimillonario y nuevo líder de la oposición.

Ivanisvili está a favor de la normalización de las relaciones con Rusia, que se deterioró mucho desde que en agosto de 2008 Moscú apoyó política y militarmente a los independentistas pro-rusos de Abjasia y Osetia del Sur. Estados Unidos tiene en el presidente Saakashvili a un fiel aliado en el Cáucaso, y los grandes países de la UE se mantienen a la expectativa, porque no quieren enemistarse con Rusia. El líder opositor Ivanisvili, que será candidato a las presidenciales de 2013, tiene una fortuna personal de 4.400 millones de euros, y está a favor de la unificación de Georgia de cara a su ingreso en la UE, la OTAN y otros organismos internacionales. Mijaíl Saakashvili llegó al poder a finales de 2003, tras una movilización pacífica a favor de la democracia que fue denominada “Revolución rosa”.