Letonia está al borde del desastre demográfico

Paco Soto – Varsovia

Los expertos alertan sobre el peligro de la emigración masiva a Europa que sufre Letonia, que en 2030 podría quedarse con 1,6 millones de habitantes, frente a 2.2 millones en 2000.

Letonia, un país que se independizó de la URSS el 21 de agosto de 1991, está al borde del desastre demográfico. Así lo aseguran las autoridades de este pequeño Estado báltico. Los datos son demoledores: Letonia ha pasado de 2,2 millones de habitantes en el año 2000 a 2 millones en 2011. Los expertos alertan sobre el peligro de la emigración masiva a Europa que sufre este pequeño país, que en 2030 podría quedarse con 1,6 millones de habitantes. La emigración y el envejecimiento de la población son dos de los principales problemas de Letonia, asegura el profesor universitario Mihails Hazans. Según dijo este experto a la agencia AFP, “la mayoría de los emigrantes letones son jóvenes. Prácticamente el 80% tiene menos de 35 años. Esto está provocando un envejecimiento muy rápido de la población local”.

La mayoría de los emigrantes no regresan a Letonia. “En tres años, el porcentaje de letones que desean regresar a su país en un tiempo cercano ha pasado del 10% al 3%”, alertó Hazans. Gran Bretaña e Irlanda, a pesar de la grave crisis económica que golpea a ambos países, son los lugares preferidos por los letones para emigrar. La crisis que golpeó a Letonia en 2008 y 2009 aceleró el proceso migratorio. En un año el PIB letón cayó un 25% y el desempleo alcanzó el 20% de la población activa. Inna Steinbuka, representante de la Comisión Europea (CE) en Riga (la capital letona), advirtió que “la fuga de cerebros es un hecho real”, y el ministro de Economía, Daniels Pavluts, informó que “en 2020, la población en edad de trabajar bajará un 15%, mientras que la demanda de mano de obra generada por el crecimiento económico aumentará un 10%”.

 

Fenómeno inverso

Para el titular de Economía letón, la única solución que tiene su país pare evitar la catástrofe demográfica es frenar la emigración y que vuelven los trabajadores que lo han abandonado. En esta línea, el primer ministro, Valdis Dombrovskis, aboga por impulsar la natalidad a través de ayudas económicas y la mejora de los servicios públicos, como las guarderías. Dombrovskis también quiere utilizar los fondos europeos para facilitar el regreso de muchos científicos letones que viven y trabajan en otros países europeos. Las principales causas del exilio económico, como ocurre en otros lugares, son el paro, los bajos salarios y la falta de perspectivas de futuro.

Los menores de edad son la principal víctima de la masiva emigración, como también pasa en Estados como Polonia y Rumanía. Miles de niños letones se han quedado en su país al cuidado de abuelos y familiares, porque sus padres tuvieron que emigrar. Los expertos aseguran que esta realidad provoca graves trastornos psicológicos y otros problemas de salud en muchos niños y adolescentes. La educadora Dace Beinare cree que en el futuro “estos problemas serán de toda la sociedad”.