Polonia se enfrenta a Obama por los campos nazis

Paco Soto – Varsovia

En el origen de la polémica la denuncia de Barack Obama de los “campos polacos de la muerte”, para referirse a los centros de exterminio que construyeron los nazis en Polonia.

Unas polémicas declaraciones del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, sobre los campos de extermino nazis en Polonia durante la Segunda Guerra Mundial ha provocado un profundo malestar entre los dirigentes polacos. Durante un homenaje póstumo al resistente antinazi y católico polaco Jan Karski, que alertó a los Aliados de las masacres de judíos por parte de la Alemania de Hitler y salvó a muchas víctimas del Holocausto, el inquilino de la Casa Blanca denunció los “campos polacos de la muerte”, para referirse a los centros de exterminio que construyeron los nazis en Polonia. En Polonia, las palabras de Obama fueron consideradas como una ofensa a la dignidad de los polacos.

El presidente del país, Bronislaw Komorowski, mandó una carta a Obama lamentando sus declaraciones. El primer ministro, Donald Tusk, manifestó que “las palabras del presidente americano, Barack Obama, han herido a todos los polacos”, y pidió a la Casa Blanca “una reacción que vaya más allá de la simple disculpa”. Tusk dijo que “hablar de campos polacos es minimizar la responsabilidad de los nazis”. El jefe del Gobierno también recordó que durante la Segunda Guerra Mundial, Polonia fue uno de los países más castigados en Europa. Unos seis millones de ciudadanos polacos, de los cuales tres millones eran judíos, murieron entre 1939 y 1945.

El ministro de Asuntos Exteriores, en un tono especialmente duro, denunció el “error escandaloso” cometido por Obama, y lo atribuyó a la “ignorancia y la incompetencia”. Tommy Vietor, uno de los portavoces de la Casa Blanca, admitió que Obama se había “expresado mal”, pero el ministro Sikorski consideró que las excusas de Washington son insuficientes. El líder de la oposición y máximo dirigente del ultraconservador partido Ley y Justicia (PiS), Jaroslaw Kaczynski, también exigió disculpas a Washington, y el ex presidente y antiguo líder del sindicato Solidaridad, Lech Walesa, declaró que el error de Obama tiene que ser “la ocasión para acabar de una vez por todas con las contra verdades” sobre los campos de exterminio.

 

Protestas de Exteriores

El Ministerio de Asuntos Exteriores sacó una nota en la que explica que ha tenido que intervenir más de 200 veces entre 2010 y 2012 para rectificar el error que califica los campos de exterminio nazis de “polacos”. Algunos medios occidentales, como The Wall Street Journal, New York Times, Yahoo y Associated Press, han prohibido en sus manuales de estilo hablar de campos de extermino o de concentración polacos. El resistente Jan Karski se infiltró en el gueto judío de Varsovia y en un campo de extermino nazi en Polonia para recabar información sobre el Holocausto. Karski, a pesar de sus esfuerzos, no recibió más que vagas promesas de ayuda de los Aliados para frenar el avance del Holocausto nazi.