Las tensiones étnicas abrasan Macedonia

Paco Soto – Varsovia

En los alrededores de Skopje la policía antidisturbios tuvo que utilizar la fuerza para frenar las agresiones a los albaneses por parte de grupos de jóvenes radicales.

Las tensiones étnicas en Macedonia entre la mayoría eslava ortodoxa y la mioría albanesa musulmana se han incrementado peligrosamente en la antigua república yugoslava, que quiere ingresar en la Unión Europea (UE) y la OTAN. Esta vez el detonante en esta ocasión ha sido el asesinato de cinco jóvenes macedonios de origen eslavo y cristiano ortodoxo junto a un lago cercano a Skopje, la capital del país. A raíz de este crimen se produjeron graves enfrentamientos entre ciudadanos macedonios y miembros de la comunidad albanesa, que representa el 25% de los dos millones de habitantes. En los alrededores de Skopje la policía antidisturbios tuvo que utilizar la fuerza para frenar las agresiones a los albaneses por parte de grupos de jóvenes radicales, que en muchos casos iban armados con barras de hierro, palos y cuchillos.

“Un buen shqiptar (una palabra peyorativa para designar a los albaneses) es un shqiptar muerto”, coreaban los manifestantes en pueblos como Butel, Radishani, Creshevo.. Al menos una decena de manifestantes fueron detenidos y varios resultaron heridos. Los radicales macedonios acusan del espantoso crimen a los albaneses, lo que no ha sido confirmado por la ministra del Interior, Gordana Jankulovska. La policía descartó el móvil étnico y sólo pudo determinar que los pistoleros usaron tres armas distintas y dispararon a bocajarro contra las víctimas. El pasado mes de febrero, se produjeron graves enfrentamientos entre las dos comunidades después de que un policía matara a un joven albanés en Gostivar (oeste del país).

 

Llamamiento a la calma

Estos sucesos constituyen la crisis más grave desde 2001, cuando las guerrillas albanesas lucharon contra las fuerzas de seguridad macedonias. Los presidentes macedonio y albanés, Gjorge Ivanov y Bamir Topi, hicieron un llamamiento a la calma para evitar males mayores. “Hay que encontrar a los culpables, porque en los Balcanes, un acontecimiento como estas muertes puede transformarse en algo muy serio”, declaró Ivanov. Para Topi, “todo reflejo nacionalista o ultranacionalista es negativo para la armonía entre albaneses y macedonios”. En una línea de abierto enfrentamiento, el ex ministro del Interior macedonio, Pavle Trajanov, aseguró que las cinco muertes son “un acto terrorista clásico que tendrá consecuencias para la paz y estabilidad de Macedonia”.