Las municipales rumanas afianzan al socialista Ponta

Paco Soto – Varsovia

Según los analistas políticos, la victoria en las municipales del centroizquierda es una balón de oxígeno para el primer ministro, Victor Ponta (en la fotografía), y debiera contribuir a la estabilidad política e institucional de Rumanía

La reciente victoria de la Unión Social Liberal (USL), una coalición de centroizquierda formada por socialdemócratas (PSD), liberales (PNL) y un pequeño partido conservador, el PC, en las elecciones municipales y regionales ha afianzado el poder del primer ministro Victor Ponta. El jefe del Gobierno, que es socialista, llegó al poder hace un mes tras una moción de censura de la oposición que derribó al Ejecutivo del tecnócrata y conservador Mihai Razvan Ungureanu, un hombre de la máxima confianza del presidente del país, el derechista Traian Basescu. El propio Ungureanu sustituyó el pasado mes de febrero al primer ministro de centroderecha Emil Boc, que tuvo que dimitir al no poder contener las masivas protestas contra la política de austeridad impulsada por la derecha.

Rumanía, que atraviesa una grave crisis económica, ha recibido ayuda financiera de la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), pero a cambio ha tenido que acometer una política de austeridad que ha despertado un enorme descontento en la población, sobre todo entre los funcionarios, que han visto sus sueldos rebajados, y los jubilados, cuyas míseras pensiones han sufrido recortes. Por todo ello, Rumanía es uno de los países ex comunistas de Europa del Este donde más conflictos sociales y protestas se registran.

 

Balón de oxígeno

El nombramiento del socialdemócrata Victor Ponta cuenta con el apoyo mayoritario de una población empobrecida y cansada de recortes sociales y salariales. Según los analistas políticos, la victoria de la USL es una balón de oxígeno para el primer ministro y podría contribuir a la estabilidad política e institucional de Rumanía, lo que también repercutiría positivamente en la UE. Esta victoria también sitúa en muy buena posición a la USL de cara a las elecciones legislativas del próximo otoño. Según los datos oficiales, la USL consiguió casi la mitad de los votos y ganó en más del 50% de los municipios, mientras el gran partido de la derecha, el PDL se tuvo que conformar con el 13,25% de los sufragios.

El periódico Romania Libera calificó de “aplastante” la victoria de la USL en Bucarest, donde su alcalde saliente, Sorin Oprescu, alcanzó el 60% de los votos. La USL también consiguió la victoria en gran parte de las grandes ciudades del país y en el 52% de los consejos regionales. El líder liberal Crin Antonescu valoró positivamente la participación electoral, que alanzó el 56,4%, siete puntos más que en los comicios de 2008, lo que, a su juicio, demuestra que “la mayoría de los ciudadanos de Rumanía ha querido expresar su opción política, ha querido participar en lo que es un aspecto esencial de la democracia”.