Unas 2.000 personas acuden a la Gay Parade en Zagreb

Paco Soto – Varsovia

La marcha de Zagreb, cuyo lema fue “igualdad, dignidad y visibilidad para los homosexuales y sus familias”, se llevó a cabo sin incidentes y en un ambiente de alegría.

Unas 2.000 personas se manifestaron en las calles de Zagreb -la capital de Croacia- el pasado 17 de junio para reclamar más derechos para los homosexuales de este país católico de la antigua Yugoslavia, que sigue siendo muy conservador. En otros países de los Balcanes, como Serbia, Bosnia o Rumanía, la situación social y legal de los homosexuales y otros minorías sexuales es también muy dura y manifestaciones que se han celebrado en capitales como Belgrado o Bucarest han acabado reprimidas por la Policía y atacadas por grupos de extremistas de derechas y cristianos ortodoxos fundamentalistas. La marcha de Zagreb, cuyo lema fue “igualdad, dignidad y visibilidad para los homosexuales y sus familias”, se llevó a cabo sin incidentes y en un ambiente de alegría.

“He acudido a esta manifestación no sólo para apoyar los derechos de los homosexuales, sino también el derecho de cada uno de nosotros a ser diferente”, declaró a la agencia AFP Eva Feldmann, una estudiante de psicología de 22 años que dijo no pertenecer a la comunidad homosexual. “Es importante lanzar el mensaje de que todo amor tiene el mismo valor”, declaró Mato, de 29 años, quien dijo estar “orgulloso de ser gay”. La manifestación, que acabó en un parque del centro de Zagreb donde se llevó a cabo un concierto, estuvo estrechamente vigilada por unos 400 policías. Hace poco más de una semana, en Split -la segunda ciudad de Croacia-, una manifestación de apoyo a los derechos de los homosexuales tuvo que ser protegida por 900 agentes de las fuerzas de seguridad para evitar incidentes por parte de grupos ultras.

 

Primera manifestación

El primer Gay Parada de Croacia tuvo lugar en Zagreb en el año 2002 y fue objetivo de numerosas agresiones por parte de grupos extremistas. Desde entonces cada año se celebra este evento en medio de grandes medidas de seguridad. La poderosa Iglesia católica croata hace campaña públicamente contra la homosexualidad, porque considera que es una “perversión” o un “hándicap” que ataca a los fundamentos de la familia monogámica tradicional. En 2003, Croacia, que ingresará en la Unión Europea (UE) el año que viene, reconoció a las parejas del mismo sexo semejantes derechos que a los heterosexuales que viven juntos sin estar casados.