Bielorrusia: La detención de un periodista tensa las relaciones con Varsovia

Paco Soto – Varsovia

Corresponsal del diario polaco Gazeta Wyborcza en Bielorrusia y presidente de la Unión de Polacos de Bielorrusia, Andrzej Poczobut, que ya fue condenado a prisión en 2011 por calumniar al presidente, sufrió un encarcelamiento de 91 días por su militancia anti-Lukashenko.

La detención, el pasado 21 de junio, de un periodista bielorruso de origen polaco, Andrzej Poczobut, por sus actividades opositoras contra el régimen dictatorial de Aleksander Lukashenko, desencadenó un agudo conflicto político y diplomático entre Varsovia y Minsk. Corresponsal del diario polaco Gazeta Wyborcza en Bielorrusia y presidente de la Unión de Polacos de Bielorrusia, Poczobut, que ya fue condenado a tres años de prisión sin cumplimiento de pena en 2011 por calumniar al presidente, sufrió un encarcelamiento de 91 días por su militancia anti-Lukashenko. En esta última ocasión fue detenido en su domicilio en la ciudad de Grodno, situada cerca de la frontera con Polonia. Los agentes del KGB, la Policía política bielorrusa, acusan a Poczobut de haber escritos panfletos contra la dictadura en páginas web opositoras, como Carta 97.

El portavoz de la investigación policial en Grodno aseguró que “hemos encontrado palabras, frases y expresiones sobre el presidente Aleksander Lukashenko que pueden ser calificadas de insultos y desacreditan a la República de Bielorrusia”. “Hicieron un registro, se llevaron el ordenador y a Andrzej a la oficina del fiscal y de ahí, directo a la cárcel”, explicó la esposa del periodista a la agencia de prensa polaca PAP. Andrzej Poczobut hace parte de la comunidad polaca en el ex país soviético, compuesta por unas 300.000 personas que no han visto reconocidos sus derechos culturales y lingüísticos por parte de Minsk. En sus últimos artículos, Poczobut denunció la ejecución de los dos terroristas acusados del atentado contra el metro de Minsk en 2011, Vladislav Kovalev y Dmitri Konovalov, así como la falta de libertades democráticas en Bielorrusia.

 

Condenas

La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) condenó la detención del periodista y pidió su inmediata puesta en libertad, ya que su encarcelamiento “obedece a un motivo político”. El representante de la OSCE para libertad de expresión, Dunja Mijatovic, manifestó que “la apertura de procesos judiciales contra periodistas que critican al jefe de Estado no tiene cabida en la Europa moderna”. Por su parte, el primer ministro polaco, Donald Tusk, también condenó la detención y el embajador bielorruso en Varsovia fue convocado en el Ministerio de Asuntos Exteriores. “Este tipo de acciones sólo conduce al autoaislamiento de las autoridades bielorrusas de cara a sus relaciones con la Unión Europea”, dijo Tusk.

Varsovia no ha conseguido llevar a cabo un diálogo político fructífero con Minsk en el marco del denominado Partenariado Oriental de la UE que los dirigentes polacos, de común acuerdo con sus homólogos suecos, llevan a cabo para acercar a Bruselas a varios antiguos países que pertenecieron a la URSS. Mientras, Rusia apoya al régimen de Lukashenko. El pasado 31 de mayo, durante su primera visita oficial en el extranjero tras su regreso al Kremlin, el presidente ruso Vladimir Putin manifestó en Minsk su apoyo económico y político a Lukashenko. Bielorrusia atraviesa una grave crisis económica que ha colocado al país al borde de la quiebra. Es por este motivo que Moscú entregará próximamente la tercera parte – unos 440 millones de dólares- de un préstamo de 3.000 millones de dólares concedido a Bielorrusia. Rusia también ha propuesto un préstamo de 10.000 millones de dólares a Bielorrusia para la construcción de una central nuclear.

 

“Regalo para Rusia”

Según el periódico conservador polaco Rzeczpospolita, “la detención del periodista Andrzej Poczobut es un regalo para Rusia”. Este rotativo destacó que “cuantos más prisioneros políticos tanto mejor. La Unión Europea no va a estrechar cooperación con un país que encarcela a sus ciudadanos por compartir algunas opiniones. Por supuesto, Rusia no tiene este tipo de reticencias y lleva cinco años ganando todos los conflictos políticos en Bielorrusia. Aprovecha la situación y tal vez provoca los acontecimientos”. Lukashenko anunció que las elecciones legislativas se celebrarán el próximo 23 de septiembre y advirtió que no tolerará “ingerencia extranjera”. Desde que ganó las elecciones presidenciales, el 19 de diciembre de 2010, una ola de represión se ha abatido contra la débil oposición bielorrusa. En señal de protesta por esta situación, Bruselas prohibió la concesión de visados a 243 representantes del régimen de Minsk y congeló los bienes de 32 empresas bielorrusas en la UE.