La lengua rusa desata una crisis política en Ucrania

Paco Soto – Varsovia

Miles de personas protestaron en contra de una ley que da naturaleza oficial al ruso en regiones donde es hablado por al menos el 10%. de la población.

La lengua rusa, que es hablada por un parte importante de la población de Ucrania, vuelve a ser polémica en este país de la antigua URSS. Esta vez, la decisión del Parlamento ucraniano de aprobar una nueva ley de idiomas que concede estatus de lengua oficial regional al ruso provocó la reacción de la oposición y los movimientos nacionalistas ucranianos que se enfrentan al presidente Viktor Yanukovich. Las protestas han desatado una nueva crisis política en Ucrania. La polémica ley fue aprobada el pasado 3 de julio en la Rada Suprema (Parlamento) a espaldas del presidente de la Cámara, Vladimir Litvin, quien denunció la existencia de una maniobra política de los promotores de la citada normativa para apartarle del proceso de votación. Litvin dimitió de su cargo y denunció las “males artes” de la votación. “Me parece que, en primer lugar, me habéis engañado a mí, al pueblo ucraniano. Los resultados de esa votación tendrán graves consecuencias”, aseguró Litvín.

Miles de personas protestaron en las principales ciudades ucranianas en contra de una ley que da naturaleza oficial al ruso en regiones donde es hablado por al menos el 10%. de la población. Los nacionalistas ucranianos, que defiende la existencia de una sóla lengua oficial para consolidar la identidad nacional, son los más radicales en esta polémica, que ha llegado a tal extremo que ha dividido a la fuerzas que en la actualidad apoyan al régimen de Yanukovich. Un total de 19 diputados del partido de Litvín votaron, en ausencia de su líder, a favor de la ley de idiomas. La oposición sostiene que la ley de ‘idiomas oficiales regionales’ promovida por el Partido de la Regiones de Yanukovich se contradice con la Constitución de Ucrania que estipula que la única lengua oficial del Estado es el ucraniano. En Kiev, la capital de Ucrania, los manifestantes se enfrentaron a policías antidisturbios en lugares como la Casa Ucrania. Los agentes tuvieron que usar gases lacrimógenos para calmar los ánimos de algunos contestatarios muy exaltados.

 

Extender la protesta

Varios líderes opositores, como el también dimisionario vicepresidente de la Rada, Nikolái Tomenko, que miembro de Batkivschina, el partido presidido por la encarcelada ex primera ministra Yulia Timoshenko, pidieron a los manifestantes en Kiev que sigan con sus protestas hasta que el Parlamento retire la polémica ley. En dos de las regiones más occidentales del país -Lvóv e Ivano-Frankivsk-, donde el sentimiento antirruso está má extendido, la protesta tomó un carácter masivo y muchas instituciones locales se unieron al movimiento. En este sentido, los diputados de la asamblea municipal de Ivano-Frankivsk iniciaron una campaña de ‘Movilización nacional en defensa del ucraniano’, que se ha fijado el objetivo de organizar viajes de ciudadanos a Kiev para sumarse a las protestas.

“Nuestro objetivo es crear un sistema capaz de presionar a las autoridades con todos los medios legales”, dijo el portavoz local del partido Libertad, Román Onufriiv. En Lvóv, la asamblea regional impulsó una protesta indefinida que también pretende enviar manifestantes a Kiev y montar una acampada frente a la sede del Gobierno central de la ciudad. Yanukóvich accedió al poder en 2010 con el compromiso de convertir el ruso en el segundo idioma oficial de Ucrania, aunque para ello sea necesaria la reforma de la Constitución y el presidente no cuente con la mayoría parlamentaria suficiente para hacerlo. Según diversas encuentras, entre el 33% y el 55% de los ciudadanos de Ucrania consideran el ruso como lengua materna.

 

Sentencia de la Corte Europea

En otro orden de cosas, La Corte Europea de Derechos Humanos condenó como arbitraria la detención de un destacado aliado de la ex primera ministra ucraniana Yulia Timoshenko, el antigua ministro del Interior en el ejecutivo de la líder opositora, Yuri Lutsenko. Este cargo público fue detenido en diciembre de 2010 bajo cargos de desfalco y abuso de autoridad por supuestamente entregarle bonificaciones ilegales a su chófer. Lutsenko fue condenado el pasado mes de febrero a cuatro años de cárcel. El veredicto contra Lutsenko sucedió a la condena de Timoshenko, que se enfrenta a siete años de prisión por abuso de autoridad mientras negociaba un contrato de gas natural con Rusia en 2009.

“La Corte Europea -explicó Sergiy Vlasenko, abogado de Yulia Timoshenko-, por primera vez considera que hay una motivación política tras las persecuciones criminales” en Ucrania. En el caso de Timoshenko, “tiene derecho a recurrir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, está en su derecho”, manifestó José Manuel Pinto Teixeira, embajador de la Unión Europea (UE) en Ucrania, “y como miembro del Consejo de Europa –añadió-, Ucrania tiene que respetar la decisión de la Corte Europea de Derechos Humanos”.