Moscú decide controlar a las ONG que son “agentes del extranjero”

Paco Soto – Varsovia

Como durante la dictadura comunista en la URSS, el texto aprobado por la Duma, y presentado por el partido gobernante, Rusia Unida, prevé estrechar el control sobre las ONG que perturben el orden dominante en el país.

La Duma rusa (Parlamento) adoptó recientemente en primera lectura un proyecto de ley que califica de “agentes del extranjero” a las Organizaciones no Gubernamentales (ONG) que hayan recibido financiación extranjera o lleven a cabo una actividad “política” considerada molesta para el actual poder autoritario de Vladimir Putin. Como en los mejores tiempos de la dictadura comunista en la URSS, el texto aprobado por la Duma, y presentado por el partido gobernante, Rusia Unida (RU), prevé estrechar el control sobre las ONG que perturben el orden dominante en el país. Los colectivos que denuncien fraudes electorales, como ocurrió en las legislativas del pasado mes de diciembre, podrían ser sancionados. El Estado vigilará de cerca a esas ONG, y podrá condenar a sus miembros a cuatro años de prisión y multas de un millón de rublos (unos 25.000 euros). El texto de ley fue aprobado por 323 diputados sobre un total de 450.

El Partido Comunista, aunque se opone al Kremlin, apoyó la normativa, porque está en contra de la “injerencia” occidental, lo mismo que el populista Partido Liberal Demócrata. El Kremlin asegura que las ONG críticas con el poder obedecen a intereses extranjeros, sobre todo de Estados Unidos y la Unión Europea (UE). Esta ley fue aprobada en un contexto de incremento de la represión policial y judicial contra la oposición, que en las últimas semanas se ha saldado con numerosas detenciones, interrogatorios, procesamientos y registros. Según una fuente oficial citada por la agencia de noticias Ria Novosti, la ley perseguirá a las ONG que luchen contra la corrupción, como Transparency International, los grupos ecologistas y las organizaciones defensoras de los derechos humanos.

 

“Decisión arbitraria”

“El texto permitirá, por una decisión arbitraria, golpear a las ONG que no gusten al poder”, aseguró Liudmila Alexeeva, presidente del Grupo Helsinki de Moscú. A su juicio, esta ley “coloca a Rusia al mismo nivel que países como Bielorrusia, Turkmenistán o Corea del Norte”. Por este motivo, un grupo de militantes del partido liberal Yabloko se manifestó delante de la Duma para denunciar “el paso hacia un Estado fascista” que ha dado el poder al aprobar la polémica ley. “Consideramos que esta ley viola la Constitución rusa, está en contradicción con el Código Civil y contradice la ley sobre los partidos políticos, así como los principios del derecho europeo ruso”, aseguró el opositor Mijaïl Fedotov.