Hallan muerto a un juez checo que condenó a unos neonazis

Piotr Kowalski – Budapest

El magistrado, de 64 años, Miloslav Studnicka, que hace dos años condenó a penas de 20 y 22 años de prisión a cuatros neonazis que atacaron a una familia gitana, fue encontrado degollado en su casa de campo.

La Policía de la República de Chequia abrió una investigación para tratar de determinar la muerte del juez Miloslav Studnicka, que hace dos años condenó a penas de 20 y 22 años de prisión a cuatros neonazis que atacaron a una familia gitana. El magistrado, de 64 años, fue encontrado degollado en su casa de campo. La Policía no descarta ninguna hipótesis e investiga si existe una relación directa entre esa condena, o juicios contra el crimen organizado que llevó a cabo el juez, y su muerte. Los cuatro neonazis condenados por Studnicka fueron acusados de haber atacado la casa de una familia gitana con bombas incendiarias, lo que provocó que una niña de dos años resultara gravemente herida, con quemaduras en el 80% del cuerpo y secuelas para toda la vida.

En declaraciones a la emisora Radio Praga, el ministro de Justicia, Pavel Blazek, recalcó que “en caso de que se demuestre que la muerte del juez está vinculada con el trabajo realizado y con las sentencias dictadas, debo decir que esto representaría una tragedia para la justicia checa”. Alertados por los compañeros de Miloslav Studnicka, porque éste no se incorporó a su lugar de trabajo en el Tribunal Provincial de Ostrava, la Policía y un grupo de socorristas se dirigieron a la casa de campo del magistrado y lo encontraron muerto en su interior, con el cuello cortado y varias heridas visibles en otras partes del cuerpo.

La noticia del asesinato de este juez conmovió a la sociedad checa, que ve con preocupación el auge de la extrema derecha, sobre todo de grupos neonazis violentos. El año pasado, en el norte de Bohemia, estallaron violentos enfrentamientos entre grupos de ciudadanos alentados por la extrema derecha y miembros de la comunidad gitana. La Policía alertó hace unos meses de que la extrema derecha checa se está fortaleciendo a través de las redes sociales y su participación en movilizaciones contra los gitanos.

 

Descontento gitano

Por otra parte, un homenaje oficial a los gitanos checos exterminados por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, que se llevó a cabo recientemente en el lugar donde existió el campo de concentración de Lety (Bohemia del sur), fue boicoteado por varias asociaciones defensoras de este colectivo. El motivo de la protesta fue desencadenado por la negativa del Gobierno de centroderecha de Petr Necas de desmantelar una pocilga industrial para cerdos que fue edificada en el mismo lugar donde los nazis construyeron el campo de concentración. Necas, que participó en el homenaje, justificó esta decisión diciendo que “no tenemos en el presupuesto los medios (económicos) para este asunto”.

Según el presidente del Comité para la Indemnización del Holocausto Gitano y vicepresidente del Partido Gitano para la Igualdad de Oportunidades, Cenek Ruzicka, “si el Gobierno asegura que quiere honrar la memoria de las víctimas, lo primero que tendría que hacer es desmantelar la pocilga”. Estas instalaciones fueron construidas en los años 70 del siglo XX, durante el régimen comunista checoslovaco, y desde entonces varios gobiernos prometieron su desmantelamiento. En 2010, fueron abiertos en el antiguo emplazamiento del campo de concentración un lugar de oración y una exposición permanente sobre el Holocausto. En Lety murió el 90% de los 5.000 gitanos apresados por los nazis.