Bulgaria: Policía investiga atentado anti-israelí

Paco Soto – Varsovia

Israel acusó a Irán de haber organizado el atentado a través de la organización libanesa Hezbollah, pero Teherán negó su participación en el trágico suceso.

La Policía búlgara sigue investigando pistas sobre el atentado terrorista que tuvo lugar el pasado 18 de julio contra un autobús de turistas israelíes en el aeropuerto de Burgas, una ciudad turística de Bulgaria situada a orillas del Mar Negro. Los investigadores búlgaros, que trabajan conjuntamente con los servicios de inteligencia de Estados Unidos e Israel, han podido establecer que el presunto terrorista suicida que hizo explotar una bomba en al autobús y fue captado por una cámara de seguridad del aeropuerto antes del ataque, era un joven de unos 36 años con el pelo largo, aunque también podía llevar peluca, y su nacionalidad todavía no ha podido ser establecida. Algunos medios han informado sobre el supuesto orígen argelino del terrorista o que pudiera tener nacionalidad belga.

Israel acusó a Irán de haber organizado el atentado a través de la organización terrorista libanesa Hezbollah, pero Teherán negó categóricamente su participación en este trágico suceso. Según revelaron diversos medios búlgaros de fuentes de la Policía, el presunto terrorista suicida, antes del atentado, estuvo alojado en una hotel de la ciudad de Varga hasta “por lo menos el 16 de julio”, es decir 48 horas antes del ataque. Así lo aseguró la cadena de televisión privada bTV. Esta televisión informó de que los investigadores habían encontrado “rastros biológicos” del sospechoso en Varna, que está situada a orillas del Mar Negro, como Burgas.

Según el diario Troud, la Policía busca a una mujer que podría ser cómplice del presunto terrorista y se alojó en el Hotel Perfekt de Varna. Los servicios de seguridad búlgaros no descartan que esta sospechosa hubiera estado en contacto con otro terrorista. Troud también informó de que un taxista recogió al kamikaze el día antes del atentado y lo trasladó de Ravda a Pomorie, dos localidades costeras situadas al norte de Burgas. Este testigo aseguró que el terrorista “hablaba ruso correctamente”. Las autoridades búlgaras hicieron público que el sospechoso estaba en posesión de documentación falsa expedida en Estados Unidos y residió en Bulgaria durante al menos cuatro días.

 

Primera vez

Por otra parte, el primer ministro búlgaro, Boiko Borisov, y el ministro israelí de Turismo, Stas Meseznikov, participaron en un homenaje a las víctimas del atentado en la Gran Sinagoga de Sofía. “Bulgaria e Israel son dos países amigos y no permitiremos que el acto terrorista de Burgas empañe nuestras buenas relaciones tradicionales”, dijo el ministro israelí. Borisov puso de manifiesto que “no podemos permitir que tales incidentes se reproduzcan”. Por otra parte, es la primera vez que un atentado terrorista anti-israelí se produce en Bulgaria. Este país, como ocurre con el resto de los Estados poscomunistas de Europa central y oriental, ha vivido ajeno al terrorismo de diverso signo que ha golpeado en Europa occidental a España, Francia, el Reino Unido, Alemania e Italia, entre otros lugares.

En el caso del terrorismo islamista, tanto Bulgaria como los demás países de la región no se han visto afectados por este problema que tantos muertos ha causado en Europa occidental. Por este motivo que en las grandes capitales del Este, como Varsovia, Praga, Bucarest, Budapest y Sofía, la vigilancia policial y las medidas de protección de centros neurálgicos, como aeropuertos, estaciones de ferrocarriles y dependencias del Estado, no son tan férreas como en el Oeste. Las costas búlgaras del Mar Negro se han convertido en un lugar turístico internacional importante, y los turistas israelíes conforman un colectivo muy numeroso. Bulgaria e Israel mantienen excelentes relaciones diplomáticas. En enero pasado, Tel Aviv pidió a Sofía que reforzara la vigilancia de los turistas israelíes, después de haber descubierto que podrían ser objetivo de ataques terroristas de grupos islamistas.