Un atentado suicida en Daguestán causa siete muertos

Piotr Kowalski – Budapest

El atentado tuvo lugar en la región de Buïnaksk, en el pueblo montañés de Chirkéi, habitado mayoritariamente por ávaros caucásicos.

Un atentado terrorista cometido por una mujer kamikaze en la casa de un jefe religioso musulmán en Daguestán, una república inestable del Cáucaso ruso, provocó la muerte de siete personas. El Ministerio del Interior de Daguestán informó que, además del jeque Said Afandi al-Chirkawi, un líder espiritual de dos cofradías sufíes de 75 años, murieron otras cinco personas y la propia terrorista. El atentado tuvo lugar en la región de Buïnaksk, en el pueblo montañés de Chirkéi, habitado mayoritariamente por ávaros caucásicos, que hacen parte del centenar de grupos étnicos que pueblan Daguestán.

La terrorista, que se llamaba Aminat Kurbánova y odiaba al jeque, se hizo pasar por una devota musulmana para poder entrar en la casa del anciano jefe religioso, donde se habían reunido un grupo de personas que fueron a escuchar el sermón de este líder espiritual de las cofradías Naqshbandiyya y Shadhiliyya. La terrorista consiguió acercarse al jeque e hizo explotar la bomba que estaba atada a su cuerpo.

El pasado 19 de julio, el mufti de Tatarstan, una república de la Rusia central de tradición musulmana, fue herido de bala en una atentado terrorista y su ayudante murió en el ataque. Las autoridades rusas llevan a cabo una lucha sin cuartel contra el terrorismo islamista que actúa en el Cáucaso, sobre todo en Daguestán e Inguchia. Según Moscú, los radicales quieren implantar un Estado islámico en el Cáucaso ruso. A pesar de la dura represión que Rusia lleva a cabo contra los movimientos terroristas islamistas, estos grupos han conseguido golpear fuera del territorio del Cáucaso norte y en la propia capital de la Federación Rusa. En marzo de 2010, unos terroristas suicidas atacaron el metro de Moscú y causaron 40 muertes y en enero de 2011, un atentado contra el aeropuerto moscovita de Domodedovo se saldó con 36 fallecidos.

 

Tensión islamista

La guerrilla islamista radical se nutre ideológicamente de las ideas retrógradas del wahabismo, que no han conseguido imponerse en Chechenia. Daguestán, que es una república vecina de Chechenia, se ha convertido en uno de los centros neurálgicos del terrorismo islamita, que mantiene en tensión a este territorio y al conjunto de la Federación rusa. El atentado contra el jeque causó una gran preocupación en amplios sectores de Daguestán, y los expertos consideran que el asesinato de uno de los máximos representantes del islam sufí en esta república caucásica podría desestabilizar a toda la región. El jeque Said Afandi al-Chirkawi era un religioso muy respetado y gozaba de gran prestigio entre la población. Para el politólogo Vladimir Nóvikov, el atentado “podría tener consecuencias graves en el Cáucaso”.

Según el Centro de Investigaciones ruso, el atentado fue llevado a cabo para frenar las actividades religiosas del jeque asesinado, que iban en contra de los sectores islamistas más radicales. El pasado mes de abril, la mezquita central de Majachkalá, la capital de Daguestán, reunió a numerosos miembros del Directorio Espiritual Musulmán, la institución islámica oficial que apoyan las autoridades, lo que fue interpretado negativamente por los islamistas más fanáticos, que cometieron un atentado contra un puesto policial el 3 de mayo. Por todo ello, algunos islamólogos rusos no descartan que Daguestán esté al borde de la guerra civil.