La sentencia contra Timoshenko decepciona a Washington y Bruselas

Piotr Kowalski – Budapest

La decisión de la justicia ucraniana de confirmar la pena de prisión al encuentro de la ex primera ministra decepcionó a Estados Unidos y la Unión Europea, que llevan meses presionando a Kiev para que libere a Timoshenko.

El Tribunal de Casación confirmó la condena a siete años de prisión por abuso de poder en la firma de un tratado gasístico con Rusia a la ex primera ministra de Ucrania y líder de la Revolución Naranja que en 2004 derrocó a un gobierno corrupto y pro-ruso, Yulia Timoshenko. La decisión de la justicia ucraniana decepcionó a Estados Unidos y la Unión Europea (UE), que llevan meses presionando a Kiev para que libere a Timoshenko, o al menos mejore sus condiciones de detención, porque consideran que la ex jefa del Gobierno y opositora al régimen de Viktor Yanukovich sufre persecución política. Estados Unidos y la UE denuncian el hecho de que Timoshenko no pueda presentarse a las elecciones legislativas del próximo 28 de octubre. La oposición a Yanukovich, que dirige el poderoso Partido de las Regiones, avala la tesis de Washington y Bruselas y asegura que Ucrania está en manos de un poder despótico y corrupto.

El portavoz de Asuntos Exteriores de la UE, Michael Mann, manifestó que Bruselas está “profundamente decepcionada por las consecuencias de la situación actual” y lamentó que figuras importantes de la oposición, como Timoshenko, “se vean impedidas de presentarse a las elecciones parlamentarias, porque no se han respetado las normas internacionales en materia de procedimiento equitativo, transparentes e independientes”. Mann exhortó a “las autoridades ucranianas a que tomen medias concretas” para “atacar los efectos de la justicia selectiva, incluso en el caso de la señora Timoshenko”. El Consejo de Europa y Estados Unidos expresaron quejas similares por la sentencia contra la ex líder revolucionaria, que durante los años que permaneció en el poder se enriqueció rápidamente y formó parte de uno de los clanes de la oligarquía ucraniana.

“Estamos decepcionados por esta decisión”, declaró la portavoz del Departamento de Estados norteamericano, Victoria Nuland. Por parte del Consejo de Europa, el presidente de la Asamblea Parlamentaria (ACPE) y diputado francés Jean-Claude Mignon hizo saber su “consternación” por la condena. La ACPE pidió a Yanukovich que “encuentre una solución a la situación de antiguos miembros del gobierno ucraniano encarcelados”. Para protestar contra la detención de Timoshenko, diversos gobiernos de la UE decidieron no enviar a sus máximos representantes a los partidos de fútbol que se llevaron a cabo en Ucrania durante la Eurocopa de 2012 que este país organizó junto con Polonia.

 

“Seguiremos luchando”

Sergui Vlassenko, uno de los abogados de Timoshenko, calificó de “vergonzoso” la confirmación de la condena contra su defendida, y aseguró que “no es una decisión de la justicia, sino una decisión de Yanukovich para mantener detenida a la principal opositora política”. Timoshenko espera ahora que la Corte Europea de los Derechos del Hombre (CEDH) dictamine una resolución positiva a su situación de detención. La hija de la ex primera ministra, Evguenia, afirmó que “seguiremos luchando y vamos a buscar la justicia en esta instancia”.

Desde su detención hace casi un año, los simpatizantes de Timoshenko no han dejado de manifestarse en Kiev y otras ciudades. La ex líder de la Revolución Naranja denunció que había sido maltratada en la cárcel y tras diversas presiones y gestiones de Occidente fue hospitalizada en un centro sanitario debido al deterioro de su estado físico. Timoshenko está también procesada por malversación de fondos y fraude fiscal.