Los magistrados marroquíes exigen una “justicia sin corrupción”

Ahmed Chabi-Rabat

Un grupo de magistrados marroquíes se manifiesta en las calles de Rabat contra la corrupción en la justicia


Los jueces marroquíes están cansados de la corrupción que existe en el aparato judicial de su país y exigen que la justicia sea independiente del poder político, como estipula la Constitución. Fue por este motivo que unos 1.000 magistrados se manifestaron delante de la Corte de Casación, en Rabat, para pedir una administración judicial sin corrupción. Los jueces recordaron que “ la nueva Constitución estipula que la justicia es un poder independiente, pero desde que fue aprobada no ha habido ningún cambio. Exigimos la aplicación real de la Constitución y terminar con la relación de dependencia con el Ministerio de Justicia”, dijo Anas Ait Ben Kadur, portavoz del Club de Magistrados de Marruecos”, a la agencia Efe. Es la primera vez desde que estalló la denominada Primavera Árabe que se lleva a cabo una protesta de esta naturaleza en Marruecos, donde el poder no ha utilizado la represión sangrienta para frenar el descontento popular, como ha ocurrido en otros Estados árabes, sino la vía de la reforma constitucional, atribuyendo más prerrogativas al gobierno y descargando de atribuciones al rey. Una nueva Constitución fue aprobada por mayoría en un referéndum. El jefe del Estado, Mohamed VI,  nombró el pasado mes de  mayo una alta instancia para la adecuación de la justicia al nuevo ordenamiento constitucional. Los magistrados descontentos aseguraron que esta instancia no representa los intereses de los más de 3.000 jueces de Marruecos.

Frustración

Muchos jueces marroquíes honestos y trabajadores se siente frustrados por la lentitud de las reformas en su país y quieren que el Estado luche sin tapujos contra la corrupción. Es por este motivo que el pasado mes de mayo, 1.800 magistrados firmaron una petición reclamando la independencia del poder judicial y la aplicación de la reforma constitucional en la justicia. En este contexto, el ministro de Justicia, el islamista Mustafá Ramid, prometió que iba a ser implacable contra los corruptos. Muchos jueces y ciudadanos de a pie piensan que Ramid no cumplió con su promesa.