El régimen argelino detiene a un conocido activista de los derechos humanos

Ahmed Chabi-Rabat

Yacine Zaid, sindicalista y presidente de la Liga Argelina para la Defensa de los Derechos Humanos (LADDH) en la ciudad de Laghouat


Yacine Zaid, un conocido sindicalista y activista a favor de los derechos humanos, al que llaman “el hombre que se niega a callarse” ante el poder,  fue detenido por la Policía en la ciudada argelina de Hassi-Messaoud, situada a unos 800 kilómetros al sur de Argel, por haber agredido supuestamente a un agente de la fuerza pública. Presidente de la Liga Argelina para la Defensa de los Derechos Humanos (LADDH) en la ciudad de Laghouat, según sus abogados, Zaid podría ser condenado a una pena entre dos meses y dos años de prisión y una multa. Para Kader Affak, miembro de la Red de Defensa de las Libertades y la Dignidad (RDLD), la detención de este activista “no es un caso de exceso de celo sino un golpe bien calculado”, porque “el poder intenta ejercer una presión enorme sobre los elementos refractarios a su proyecto de amnistía general”. Este proyecto, que es uno de los principales caballos de batalla políticos del presidente Abdelaziz Buteflika, pretende que no se investiguen los crímenes y atentados a los derechos humanos que se cometieron durante la guerra entre el Estado y los grupos islamistas armados a finales de los años noventa del siglo XX. En ese conflicto murieron unas 200.000 personas.  Unas 6.000 mujeres jóvenes fueron secuestradas  y violadas salvajemente y miles  de argelinos de la élite del país, como investigadores, intelectuales, médicos, magistrados, profesores, periodistas y artistas, perdieron la vida en el conflicto  o se tuviern que exiliar. Miles de personas se dieron por desaparecidas. Algunos colectivos de derechos humanos se oponen a la amnistía general decretada por Buteflika y aspiran a que los principales culpables de matanzas indiscriminadas y represión fuera del cuadro de la ley sean detenidos y juzgados. Yacine Zaid está en esta línea. En este sentido, diversos grupos de derechos humanos y ciudadanos independientes de partidos e instituciones han creado  el Consejo Nacional para las Víctimas de la Década Negra. El objetivo es defender la memoria de las víctimas y los derechos de los supervivientes y familiares, y evitar que puedan repetirse hechos tan brutales.

Un trabajador comprometido

El diario Liberté informó de que la detención de Zaid provocó una rápida reacción de colectivos sociales y ciudadanos, que están recogiendo firmas para su liberación. Algunos parlamentarios europeos también han pedido al Gobierno argelino la puesta en libertad incondicional del sindicalista. Yacine Zaid nació en el sur de Argelia y trabaja en el sector de la restauración. En 2006 fundó un sindicato, del que es su secretario general, y ha tenido que enfrentarse en diversas ocasiones a la patronal por defender los intereses de los trabajadores. Por tal motivo, fue denunciado numerosas veces por el patrón del restaurante donde trabajaba y compareció ante los jueces en una veintena de ocasiones. También perdió su trabajo y tuvo que vender su casa para poder pagar los gastos del abogado. Según el presudente de la LADDH, el letrado Nourredine Benissad, los activistas del movimiento sindical independiente del poder y de los grupos que defienden las libertades públicas sufren un constante acoso policial y judicial y represalias de todo tipo.