“Europa no puede defender sus intereses a costa de la miseria de los demás”

Clara García-Rabat

Abdelkrim Belguenduz, profesor en la Universidad Mohamed V de Rabat y especialista en migraciones


El 16 de octubre, decenas de inmigrantes subsaharianos consiguieron acceder a Melilla saltando la doble valla de seis metros de altura cada una que separa a España de Marruecos. Es la segunda avalancha masiva que se produce en este lugar esta semana. Según las fuerzas de seguridad, es una de las avalanchas humanas más importantes de los últimos años. Este drama humano que se repite desde hace tiempo  demuestra que para acabar con la inmigración irregular no basta con poner más policías y guardias civiles en las fronteras. Para abordar esta cuestión, Correo Diplomático habló con Abdelkrim Belguenduz, profesor en la Universidad Mohamed V de Rabat y eminente especialista en fenómenos migratorios.

– Pregunta: ¿Cómo valora la última entrada irregular de inmigrantes subsaharianos en Melilla?

– Respuesta: “Esto demuestra que el problema de la inmigración de los países del Sur hacia los países del Norte no está solucionado. Europa y muchos gobiernos del Sur siguen teniendo una visión policial de esta cuestión, creen que con la represión e incrementando el control de las fronteras se solucionan las cosas. Es una visión equivocada del problema”.

–  P: Entonces, ¿qué hay que hacer?

– R: “Hay que dar una respuesta global a los problemas de la inmigración. Tiene que ser una respuesta política, económica y humana y no meramente policial. La seguridad de las fronteras pura y dura no soluciona nada. No podemos olvidar que en el caso de África, por ejemplo, los inmigrantes que llegan a Europa de forma irregular lo hacen porque huyen de la miseria y los problemas económicos, o porque en sus países de origen hay conflictos políticos y armados que obligan a muchas personas a huir”.

– P: Pues los dirigentes europeos dicen que tienen que proteger los intereses de sus países.

– R: “Me parece lógico que Europa defienda sus intereses pero no a costa de la miseria de los demás. Europa tiene que respetar la libre circulación de las personas, es decir las leyes vigentes, y dar una solución global al problema de la inmigración”.

– P: ¿Qué le parece el papel que desempeña Marruecos de cara a esta problemática?

– R: “Creo que es un papel muy negativo. Marruecos dice que no quiere ser el gendarme de Europa en África, pero ese es el papel que está jugando. Algunas autoridades violan los derechos humanos de los inmigrantes, no los tratan bien, los abandonan en el desierto, expulsan a mujeres embarazadas y niños. Esas autoridades marroquíes no respetan nuestras propias leyes y los convenios internacionales en materia de derechos humanos”.

– P: ¿No cree que la grave crisis económica que vive Europa, sobre todo los países del sur como España, hace más difícil encontrar una solución justa y humana al problema de la inmigración?

– R: “La crisis empeora la situación, no hay duda el respecto, pero también es una excusa para los gobiernos europeos, porque así no hacen lo que tienen que hacer. La crisis es la justificación y el pretexto para permanecer con los brazos cruzados. También utilizan la crisi determinadas fuerzas políticas para convertir a la inmigración en el chivo expiatorio y cargar sobre las espaldas de los inmigrantes los problemas que tienen los países. Esto se hace en Francia, en España o en los Países Bajos. Siempre habrá gente que asocie crisis, paro e inseguridad a inmigración”.