Marruecos impulsa un cambio estratégico en la relación con España

Paco Soto, Ahmed Chabi-Rabat

Los reyes de España y Marruecos, Juan Carlos I y Mohamed VI, son decisivos para el fortalecimiento de las relaciones bilaterales

Marruecos ha decidido reorientar su política exterior con España, darle un carácter estratégico, en lugar de basarla “exclusivamente sobre el eje Rabat-París”. Así lo afirma el portal de Internet marroquí Maghreb Intelligence en su edición del 17 de octubre. Según este medio online, que cita a un político español sin revelar su nombre, la llegada al poder del Partido Popular y del PJD en España y Marruecos ha contribuido a poner “lubrificante en el motor de la relación” entre ambos países. Magreb Intelligence asegura que en Marruecos, “en este momento, hay una verdadera  toma de conciencia de la necesidad de un reposicionamiento en materia de relaciones internacionales”. En este sentido, después de la elección de François Hollande en Francia, los dirigentes marroquíes han decidido equilibrar sus relaciones con sus socios europeos a favor de España. El flujo de relaciones económicas hispanomarroquíes atraviesa una verdadera luna de miel, las relaciones políticas y diplomáticas son muy buenas y la presencia cultural de España en Marruecos va viento en popa. “Marruecos es el único país árabe y de África del Norte que dispone de una élite perfectamente hispanófona y que tiene cada vez más acceso a puestos de responsabilidad en los mecanismos del Estado”, dice un antiguo embajador español en Rabat. Para Maghreb Intelligence, el hecho de que el primer ministro marroquí, Abdelilah Benkirane, participe en la  XXII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno que se realizará los próximos 16 y 17 de noviembre en Cádiz significa un “momento histórico”, según un periodista español acreditado en Rabat  citado por el portal marroquí. Asimismo, bajo la dirección de la Casa Real marroquí, las relaciones entre Rabat y los países del Golfo ha dado un salto cualitativo. Según Maghreb Intelligence, la gira que realiza en estos momentos el soberano alauita en los cuatro países de esa región, sitúa a Marruecos en una “situación estratégica” con Arabia Saudí y Qatar.

El amigo americano

En el marco de esta nueva estrategia internacional, Marruecos sigue considerando clave su relación con Estados Unidos, con quien ya mantenía excelentes relaciones   en tiempos  del rey Hassan II. Los Gobiernos de ambos Estados firmaron hace unos días un documento consensuado por la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y el ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Saâdeddine  El Otmani, que pone de manifiesto las excelentes relaciones bilaterales y las reformas políticas que está llevando a cabo el rey Mohamed VI. Ambos países defienden un “diálogo estratégico” en el terreno político, económico, cultural y educativo y en el ámbito de la seguridad y la lucha antiterrorista. Estados Unidos es para Marruecos un socio de primera magnitud con el que el país magrebí quiere mantener relaciones de alto nivel. Marruecos es para Estados Unidos un aliado seguro, fiable y estable que no se enfrenta a graves problemas internos como  Túnez, Libia y Egipto. Sobre el espinoso conflicto del Sáhara occidental, el documento bilateral pone de manifiesto que “los Estados Unidos de América  siguen apoyando los esfuerzos que buscan una solución pacífica, duradera y aceptada mutuamente” por Rabat y el Frente Polisario. Pero dicho esto, Washington da un paso más y valora positivamente la propuesta de amplia autonomía para la antigua colonia española bajo soberanía marroquí formulada por Rabat, porque  considera que es una opción “seria, realista y creíble”. Esta postura significa un claro espaldarazo a la tesis marroquí sobre el conflicto del Sáhara occidental por parte de Estados Unidos.