España invierte masivamente en Marruecos mirando a África

Clara García-Rabat

Sede central de la multinacional española Acciona cerca de Madrid

Las empresas españolas están invirtiendo masivamente en Marruecos. El proceso empezó hace años y se ha acentuado con la crisis económica. Muchas empresas grandes, pequeñas y medianas de sectores tan variados como la construcción, la obra pública, la energía eléctrica, las telecomunicaciones, la ingeniería, los bienes de equipo y el turismo, tienen una presencia importante o quieren instalarse en Marruecos, porque es un país en pleno crecimiento donde las oportunidades para hacer negocios son considerables. Además,  es  políticamente estable y es un buen trampolín económico de cara a otras zonas emergentes de África. En la actualidad, hay unas 1.000 firmas españolas, según fuentes comerciales de España y Marruecos. Desde que empezó la crisis, en 2008, muchas empresas españolas han podido salvar su difícil situación porque se han internacionalizado, y Marruecos se ha convertido en uno de los grandes destinos de ese flujo inversor. El embajador de España en Rabat, Alberto José Navarro González, considera que “con la crisis, la solución para nuestras empresas es  ir al exterior, sobre todo a los mercados de los países vecinos. A partir de Marruecos, esas empresas pueden dirigirse más fácilmente hacia los mercados africanos que tienen un crecimiento importante, como Senegal, Costa de Marfil, pero también Angola”. En la misma línea, el embajador de la Unión Europea (UE) en Rabat, el español Eneko Landaburu, en declaraciones al diario económico marroquí L’ Economiste, subraya que “España intenta sacar provecho de la crisis. Los empresarios españoles, que no pueden crecer en su propio país, han visto que hay un mercado vecino [Marruecos] donde pueden ser competitivos”. El diplomático piensa que “el agente económico siempre tiene que aprovecharse de las oportunidades que se le presentan. Los españoles lo han hecho y es una cosa muy buena. Espero que los marroquíes adopten la misma postura cuando el crecimiento vuelva a España”.

La avalancha de 2010

Si la crisis empezó en 2008, fue en 2010 cuando hubo una avalancha de inversiones españolas en Marruecos. La multinacional Inditex, el gigante del textil en el mundo que controla firmas como Zara, Maximo Dutti y Bershka, ha reforzado su presencia en Marruecos. Acciona, que es uno de los líderes europeos en infraestructuras, construirá y pondrá en marcha en el sur de Marruecos (Uarzazate) una de las mayores centrales termosolares de África. La inversión será de unos 500 millones de euros. Esta firma también ha conseguido contratos en el sector del tratamiento de aguas. Assignia, otro gran grupo español especializado en las infraestructuras, los servicios y las energías renovables, ha conseguido dos contratos de 87,5 millones de euros en el marco del proyecto del AVE marroquí. Otras empresas de obras públicas, como BSA Proyecta, han cruzado el charco y se han instalado en Marruecos con la vista puesta en África. También han desembarcado en el país norteafricano sociedades como la alicantina Ecisa, especializada en los servicios, la promoción inmobiliaria y el medio ambiente. En la misma línea, cabe destacar las inversiones que han hecho en Marruecos empresas  como Grupo Mecanotubo, Cido Consult, Relats, SJL, Fluelec, Fagor, Eigra y Ditema, que ha construido un parque industrial, tecnológico y residencial cerca de la ciudad de Settat que dará cabida a unas 100 firmas españolas. Sin olvidar que en Tánger Med, el polo de desarrollo económico creado cerca de Tánger, muchas empresas españolas del sector de la automoción, sobre todo catalanas, atraídas por la instalación de la multinacional francesa Renault,  piensan instalarse en esa zona. En el sector turístico, una firma como  Husa quiere construir una decena de nuevos hoteles de cuatro y cinco estrellas en Marraquech y Agadir, y otras sociedades están en una dinámica parecida.

Contexto político

Además de la crisis económica que obliga a la internacionalización de muchas empresas españolas, la buena sintonía política y diplomática entre Madrid y Rabat facilita el proceso de la inversión española en Marruecos. “Un nuevo espíritu sopla sobre las relaciones entre Marruecos y España. Es el resultado de un largo camino”, escrible el economista Larabi Jaïdi en el semanario La Vie éco. “España y Marruecos han dado un giro estratégico a su relación, porque se necesitan mutuamente y han madurado. A pesar de las divergencias en otros terrenos, los dos países han asumido, o están asumiendo rápidamente, que tienen que entenderse. Marruecos mira a España como un socio de primera linea”, asegura a Correo Diplomático el politólogo Mustafá Sehimi. Para el profesor universitario e hispanista Larbi El Harti, “España y Marruecos tienen que blindar sus relaciones, porque es la única forma cuando surjan problemas, y es inevitable entre dos países vecinos, de solucionarlos racionalmente”. Por eso mismo, Larabi Jaïdi piensa que “está claro que un partenariado estratégico sería una palanca muy potente de transformación de las relaciones hispanomarroquíes”.