La violación irrumpe en la campaña electoral estadounidense

Dunia Benjadra-Rabat

El candidato republicano al Senado de Estados Unidos Richard Mourdoch está convencido de que una violación es “algo que Dios quiere que pase”

La violación es “algo que Dios quiere que pase”. Quien así se expresa no es un islamista radical de un país musulmán, sino Richard Mourdoch, un aspirante republicano al Senado que apoya a su candidato a la presidencia de Estados Unidos, Mitt Romney, frente al inquilino demócrata de la Casa Blanca, Barack Obama.  Mourdoch quiso con esta frase dejar claro que se opone al aborto, incluso en el caso de que una mujer sea víctima de una violación. No es la primera vez que surge una polémica sobre la interrupción del embarazo en campaña electoral. El pasado mes de agosto, otro candidato  republicano al Senado, Todd Akin, dijo que “si se trata de una violación ilegítima, el cuerpo de la mujer tiene mecanismos para cerrarse del todo” y evitar el embarazo. A tan sólo dos semanas de la cita electoral, Mourdock dejó claro que “le di muchas vueltas pero me he dado cuenta de que la vida es un don de Dios, y creo que incluso cuando la vida comienza en esa situación horrible de una violación, es algo que Dios quiere que suceda”. Las reacciones a esas declaraciones delirantes no se hicieron esperar. El propio Romney se distanció de la posición de su correligionario republicano. Su portavoz, Andrea Saul, hizo saber que “el gobernador Romney está en desacuerdo con las declaraciones de Richard Mourdock y no reflejan sus posiciones sobre esta cuestión”. El candidato republicano a la Casa Blanca está en contra del aborto, excepto en los casos de violación, incesto o cuando el embarazo pone en peligro la salud de la mujer. Romney se ha comprometido a ser un “presidente provida”,  y su plataforma presidencial apoya la revocación de la decisión de  1973 del Tribunal Supremo de legalizar el aborto. El alto tribunal dejó la aplicación de esa medida en manos de los Estados. Obama acusa a Romney y otros republicanos de defender posiciones extremistas sobre el aborto y otros derechos de las mujeres.

“Son víctimas”

El Partido Demócrata se aprovechó de las declaraciones del candidato republicano al Senado para cargar las tintas contra Romney. El presidente demócrata en el Estado de Indiana, Dan Parker, manifestó en un comunicado: “Como católico provida estoy aturdido y avergonzado de que Richard Mourdock crea que una violación es algo que Dios quiere que suceda”. En su opinión, “las víctimas de violación son víctimas de un acto extremadamente violento y el mío no es un Dios violento”. “¿Necesitamos más pruebas de que Richard Mourdock es un extremista?”, se preguntó Parker. Así las cosas, la campaña electoral entra en la recta final con el foco puesto en varios Estados:  New Hampshire, Carolina del Norte, Florida, Ohio, Iowa, Virginia, Nevada, Colorado y Wisconsin. Tras los debates electorales entre Obama y Romney, en los que el presidenciable republicano se impuso a su adversario demócarta, los equipos de campaña de los dos grandes partidos han puesto toda la carne en el asador para conquistar al electorado. En esta última etapa de campaña, los candidatos acelerarán sus viajes, se gastarán mucho dinero  y movilizarán a sus seguidores en los nueve Estados donde se juegan la victoria.