Estados Unidos levanta cabeza tras la destrucción de Sandy

Dunia Benjadra-Rabat

El huracán Sandy ha dejado un rastro de muerte y desolación en la costa este de Estados Unidos, que intenta superar poco a poco la tragedia

La costa este de Estados Unidos se recupera poco a poco del desastre humano y material causado por el huracán Sandy. La actividad económica y el transporte empiezan  a restablecerse después de que el ciclón haya dejado má de  40 muertos, unos  seis millones de hogares sin electricidad y numerosos daños materiales. La Bolsa y las administraciones han abierto sus puertas en Nueva York y Washington, pero no hay que levantar las campanas al vuelo, porque las aguas aún cubren partes importantes de los Estados de Nueva York y Nueva Jersey y el ciclón, más debilitado, se dirige hacia tierras de Canadá. Los vientos y lluvias ya se han hecho notar con una persona fallecida y más de 200.000 personas sin electricidad en las regiones de Ontario y Quebec. Las autoridades municipales de la ciudad de los rascacielos confirmaron la muerte de 18 personas  y  el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, cifró en seis los fallecidos en su Estado. En Pensilvania, también murieron seis personas, la mayoría víctimas de árboles caídos sobre viviendas y vehículos. Sandy dejó un rastro de muerte y desolación en los Estados de Maryland, Connecticut, Virginia, Carolina del Norte, Virginia Occidental y Massachusetts. Desde el punto de vista de los daños económicos, los expertos ya han comenzado a ofrecer sus primeras estimaciones: unos 20.000 millones de dólares. Las compañías aéreas y los pequeños comercios han sido los sectores más dañados. Desde el domingo pasado cerca de  18.100 vuelos fueron cancelados, la mayor parte concentrados en los aeropuertos de Nueva York y Filadelfia. La actividad en los aeropuertos de Boston, Filadelfia, Washington D.C. y Baltimore se reanudó poco a poco el martes por la tarde,  y los aeropuertos con vuelos internacionales de Nueva York (JFK y Newark) abrieron sus puertas, aunque de manera limitada, a primera hora del miércoles. El consejero delegado de la Bolsa de Nueva York, Duncan Niederauer, explicó a los medios que “nuestro edificio y sistemas no se han visto dañados y nuestros empleados han estado trabajando diligentemente para asegurar que tengamos una apertura tranquila”. El desfile tradicional de Halloween, previsto para el miércoles por la noche en Greenwich Village, fue aplazado por primera vez en 39 años de existencia. El presidente Barack Obama aseguró que su “máxima prioridad” es el restablecimiento del suministro eléctrico en las zonas afectadas por el huracán Sandy, y pidió la eliminación de  “trabas” burocráticas para esos esfuerzos, según  informó la Casa Blanca en un comunicado. Obama hizo estas declaraciones durante una conferencia telefónica con el secretario de Energía, Stephen Chu; el administrador de la Agencia Federal para la Gestión de Emergencias (FEMA), Craig Fugate, y ejecutivos de empresas eléctricas.

Vuelve la campaña

Una relativa normalidad ha vuelto  en la campaña para las elecciones presidenciales del 6 de noviembre. Cuando faltan pocos días para que los estadounidenses elijan al presidente del país, Barack Obama, que anuló todos sus desplazamientos desde el pasado sábado para hacer frente al huracán Sandy, va a poner toda la carne en el asador en la recta final antes de la cita electoral. El adversario republicano, Mitt Romney, que se ha reunido con víctimas del temporal,  también apuesta por un combate pre-electoral a contrarreloj. Ambos candidatos anularon unos 30 actos de campaña. Obama cuenta con la ayuda decisiva del ex presidente Bill Clinton y del  vicepresidente, Joe Biden. Obama quiere dar la imagen de un presidente solidario con los afectados del temporal, porque también es una forma de ganar votos. Romney se ha rodeado de pesos pesados del Partido Republicano en territorios clave para la derecha estadounidense, como Florida.