ETA desaparecerá si el Gobierno español libera a sus presos

Ahmed Chabi-Rabat

Un grupo de etarras encapuchados durante una conferencia de prensa

La organización terrorista vasca ETA, que ha asesinado a casi 1.000 personas en España, estaría dispuesta a entregar las armas y disolverse si el Gobierno de Mariano Rajoy cambia su política penitenciaria y facilita la puesta en libertad de sus presos. Así lo afirma el diario madrileño El País, en una información escrita por Luis. R. Aizpeolea, un periodista vasco que conoce bien el mundo de ETA. El País, citando fuentes de la izquierda nacionalista radical vasca, señala que “la disposición de ETA a su disolución es total” y que su problema reside, en estos momentos, “en un sector minoritario de los presos, que se resiste a aceptar la legalidad penitenciaria. Una flexibilización del Gobierno en ese punto rompería el bloqueo de la situación”. Las fuerzas de seguridad, que siguen deteniendo a etarras, consideran que ETA es en estos momentos un grupo terrorista muy debilitado, y el actual Gobierno del PP no ha relajado la presión sobre la banda. Como recuerda El País, desde la fecha del cese definitivo del terrorismo, son ya 30 los etarras detenidos, la mayoría fuera de España: en Francia, Italia, Bélgica e Inglaterra. Además de su debilidad armada,  ETA  es también un grupo desprestigiado que ha perdido gran parte de su influencia social, incluso en amplios sectores del independentismo radical. Según diversos observadores políticos, la izquierda radical vasca, agrupada mayoritariamente en EH Bildu, no está dispuesta a tolerar que ETA vuelva a la violencia terrorista. El País destaca que es precisamente por este motivo que la izquierda radical reclama al Gobierno español que dé pasos hacia la excarcelación progresiva de los más de 500 presos de ETA recluidos en diversas cárceles españolas. El Partido Nacionalista Vasco (PNV) y sectores del Partido Socialista de Euskadi (PSE) también piden al Ejecutivo central que mueva ficha en la cuestión de los presos etarras. El nuevo Parlamento autónomo vasco, con mayoría nacionalista, apoyará esa tesis. En contrapartida, el nacionalismo moderado, indica el rotativo madrileño, “reclama a los presos de ETA que asuman la legalidad, con la reinserción social como eje”. El problema es que una minoría de los reclusos – unos 70 de los más de 500 que hay en las cárceles españolas- se oponen. El País está convencido que la izquierda radical vasca defiende la tesis de que una decisión del Gobierno de Rajoy  para acercar reclusos de la banda terrorista a las cárceles vascas facilitaría su reinserción social,  que en el último año después del alto el fuego se ha paralizado.

Reconocer el dolor causado

Según El País,  el nuevo Gobierno vasco  intentará convencer a los presos de ETA de que tienen que reconocer el dolor que han causado a  las víctimas del terrorismo y sus familias, y apostará por un trabajo de  memoria que facilitaría  la convivencia social en el País Vasco. Pero también, propondrá el acercamiento de los presos de la banda a prisiones vascas, así como  la excarcelación de los reclusos gravemente enfermos y la eliminación de las medidas excepcionales en política penitenciaria. Así las cosas, el PNV, que ganó las elecciones del pasado 21 de octubre, vería con buenos ojos que el Gobierno de Rajoy y ETA establecieran algún tipo de contacto que sirva para solucionar el tema de los presos. “Esta situación ya se puso de relieve en la ronda de contactos que el pasado 4 de mayo mantuvo en Bilbao la Comisión de Verificación Internacional, presidida por Ram Manikalingam, con los partidos vascos”, recuerda El País.

No hay prisa

El Gobierno español  rechaza por principio mantener contactos con los terroristas de ETA, pero tanto  el PNV como el PSE piensan  que la izquierda abertzale podría jugar ese papel en lugar de la organización terrorista para facilitar la conexión con el Ejecutivo central. El diario madrileño, citando fuentes gubernamentales dedicadas a la lucha antiterrorista, afirma que “el Gobierno no va a establecer ningún contacto con ETA, ni directo ni indirecto. No tenemos prisa. ETA está muy debilitada y es mejor que se disuelva cuanto antes para mejorar la situación de sus presos, porque si no la vamos a disolver nosotros. Su disolución facilitará la aplicación del plan de reinserción que el Gobierno ya tiene previsto para sus presos”.