La patronal marroquí pone su mirada en el este de Europa a través de Alemania

Clara García, Piotr Kowalski-Rabat-Varsovia

Un barrio de negocios en Varsovia. Polonia es un mercado atractivo para los sectores más dinámicos del empresariado marroquí

Los empresarios marroquíes quieren incrementar sus negocios con los países de la antigua Europa comunista, y para lograr esta meta se han propuesto fortalecer sus lazos económicos con Alemania. La locomotora económica de la Unión Europea (UE) es para los sectores más dinámicos del empresariado marroquí una excelente  plataforma, su expansión en Europa del Este. Este es uno de los objetivos de la Comisión Económica Mixta creada por Marruecos y Alemania para incrementar  los negocios entre ambos países. “Alemania es una plataforma  muy interesante hacia los mercados de Europa del Este para las empresas marroquíes y viceversa”, dice el vicepresidente de la Confederación General de Empresas de Marruecos (CGEM), Salaheddine Kadmiri. Los empresarios de ambos países quieren colaborar en sectores en expansión como las energías renovables,  las infraestructuras, la industria del automóvil y la producción agroalimentaria. Pero son las energías renovables, en las que Alemania es líder en la UE, las que se llevan la mejor parte del pastel. Unas 250 empresas alemanas se han instalado en Marruecos, en su mayoría pertenecen a sectores como las energías renovables, el textil, la química, la industria farmacéutica y tecnológica y  la logística. Alemania invirtió en Marruecos en 2010  1.566 millones de euros  y exportó por valor de 1.522 millones. La maquinaria para la automoción representó el 21,3% de las exportaciones, la electrónica el 12,2% y la química el 11,2%. Marruecos exportó a Alemania esencialmente productos textiles (36,8%), alimentarios (21,4%) y químicos (8,1%).  Las patronales de los dos países quieren  aprovecharse  del buen clima de las relaciones bilaterales para que los negocios se incrementen notablemente.

Negocios fáciles  en Polonia y Ucrania

El contexto económico en algunos países de la antigua Europa comunista es propicio para los buenos negocios, a pesar de la grave crisis que golpea a muchos Estados. Según informa Piotr Kowalski desde Varsovia, el Banco Mundial (BM) ha nombrado a Polonia y Ucrania como los dos países de Europa central y oriental que han demostrado una mejora relevante en el área de la realización de negocios. En 2011,  Ucrania facilitó este objetivo al  introducir   medidas para el pago de impuestos y mejorando los procedimientos de registro de la propiedad. El ex país soviético, entre otras medidas, ha reducido los requisitos de capital para la incorporación de compañías y como resultado de la simplificación de las formalidades de registro en el periodo 2011-2012, es más sencillo comenzar un negocio en Ucrania. En su informe, el BM lamenta que aún siga siendo bastante complicado conseguir el permiso de construcción y de conexión eléctrica, así como resolver los problemas de  insolvencias. Ucrania está entre los 20 países que más han mejorado desde el año 2005,  un 12%, mientras que Polonia lo ha hecho un 12,3%. El líder dentro de esta categoría es Georgia, con más de un 30% en su mejora general. En términos generales, Polonia ha sido el país de Europa central  que más mejoró en el conjunto mundial en 2011,  según doingbusiness.org. Esta agencia señala que Polonia  “ha mejorado la facilidad de realizar negocios por medio de cuatro reformas institucionales o normativas, haciendo que fuera más sencillo registrar la propiedad, pagar los impuestos, reforzar los contratos y resolver las insolvencias.” Entre los cambios más destacados, Polonia ha introducido un nuevo código de procedimiento civil que aumenta el número de jueces y que reduce el tiempo necesario para reforzar un contrato comercial. Polonia también ha llevado a cabo avances en el uso de las instalaciones electrónicas para el pago de impuestos.