Los adolescentes polacos son los que más pagan por sexo

Piotr Kowalski-Varsovia

Los adolescentes polacos entre 15 y 17 años son el grupo social que más utiliza servicios sexuales pagados.

Los adolescentes polacos entre 15 y 17 años son el grupo social que más utiliza servicios sexuales pagados. Así lo establece  una investigación realizada por el profesor Zbigniew Izdebski y la entidad Polpharma, “La sexualidad de los polacos 2011”,  llevada a cabo en el marco del Programa Nacional de Salud Sexual. En dicho estudio, que ha sido publicado por el diario Gazeta Wyborcza, sus responsables  preguntan  a hombres entre 15 y 59 años: “¿Alguna vez ha usado los servicios de acompañantes o de cualquier otra persona que provea servicios sexuales a cambio de una recompensa (dinero, educación, vivienda)?” Un 14% respondió de manera afirmativa. Pero el dato más sorprendente es que los adolescentes son los más propensos a responder sí. Un 20% de los jóvenes entre 15-17 años, y un 16% entre los que tienen entre 18 y 24 años. El profesor Izdebski señala: “Las conclusiones de mi trabajo muestran cambios muy significativos en la moral sexual de la juventud. En ediciones anteriores del mismo estudio no hubo tal tendencia. Creo que los factores más influyentes en esta nueva realidad son la influencia de los medios de comunicación, la liberalización de las costumbres, el entorno de presión del grupo, una especie de moda – todos deben hacer lo que los demás jóvenes-”.  Añade el experto: “Tal vez se deba al miedo y las barreras psicológicas a establecer estrechos lazos interpersonales unido al aumento de la interacción en el mundo virtual”. A su juicio, “tal vez ni las escuelas ni los padres tienen suficientemente en cuenta la sexualidad de los jóvenes. Si ninguno de ellos responde a sus preguntas y dudas, acaban buscado las respuestas en Internet, con sus compañeros, o toman la decisión de utilizar servicios sexuales pagados”.

Las chicas son  más atrevidas

El estudio muestra también que las jóvenes son más propensas que los chicos a experimentar sexualmente. Un 28% admitió haber practicado el coito vaginal frente a un 22% de chicos de la misma edad. En la relación anal, el porcentaje también está a favor de las mujeres jóvenes con un 10% frente a un 8% para los chicos. Lo mismo pasa con   el sexo oral,  practicado por un 12% de las adolescentes frente al 10% de los muchachos menores de edad. Izdebski tiene una explicación para este fenómeno. Dice a Gazeta Wyborcza: “Hoy en día, se observa un fenómeno asociado a la sexualización de las jóvenes que cada vez antes toma forma activa en las relaciones íntimas con sus compañeros. La influencia de los modelos promovidos por los medios de comunicación o la moda las empuja a manifestar muy pronto su comportamiento, su feminidad y su sexualidad. También hay que recordar que la maduración física de las niñas comienza antes que la de los niños, lo que puede causar que parezcan más maduras de lo que realmente son, sobre todo si añadimos la manera provocativa de vestir y de maquillarse. Estas jóvenes adolescentes conocen a chicos mayores que ellas, en algunos casos con cierta experiencia sexual, que esperan de sus parejas lo mismo”.

Dificultades médicas

El tema de la salud sexual es difícil de medir, incluso para los médicos. Los estudios muestran que un 73% de los pacientes nunca ha sido cuestionado por un médico acerca de su salud sexual. Del resto, un 24% ha sido cuestionado sobre el tema de vez en cuando, y sólo el 3% muchas veces. Los médicos no siempre saben cómo pedir al paciente información acerca de la  salud sexual, por lo que es imposible de diagnosticar alguna anomalía. Es por este motivo que las  actividades del Servicio Nacional del Programa de Salud Sexual están dirigidas tanto a la comunidad médica como a los pacientes y sus familiares. Los autores del programa parten de la convicción  de que cada ciudadano  tiene derecho a la felicidad, que también pasa por la oportunidad de disfrutar de su vida sexual. El estudio de Zbigniew Izdebski y Polpharma se llevó a cabo en 2011 con el propósito de analizar los hábitos sexuales de la población. Es un informe cuantitativo que analiza el comportamiento sexual de ciudadanos polacos  entre 15 y 59 años.