El ex portavoz del rey de Marruecos da su apoyo a un periodista sancionado

Dunia Benjadra-Rabat

Omar Bruksy, corresponsal de la Agencia France Presse (AFP) en Rabat, es agredido por unos policías durante una manifestación

Hassan Aurid, ex portavoz del Palacio Real marroquí, dio su apoyo al periodista Omar Bruksy, corresponsal de la Agencia France Presse (AFP) en Rabat, al que las autoridades le retiraron su acreditación después de publicar una crónica sobre la lucha electoral en Tánger entre el islamista Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD) y el Partido Autenticidad y Modernidad (PAM). En su información, el periodista sancionado, refiriéndose al PAM, evocó la participación de “candidatos próximos al Palacio Real”. No es la primera vez que desde círculos mediáticos y políticos marroquíes y extranjeros se dice que el PAM fue creado por Fuad Ali El-Himma, amigo íntimo y consejero del rey de Marruecos, Mohamed VI. Hassan Aurid, que desempeña un papel importante en el renacimiento cultural del movimiento berberista en Marruecos, firmó una petición a favor de Bruksy, junto con otras 350 personalidades marroquíes y de otros países de diferentes ámbitos políticos y sociales. Omar Bruksy, que también fue redactor jefe del semanario Le Journal Hebdomadaire, recibió el apoyo de personalidades marroquíes como el hombre de negocios Karim Tazi y Omar Balafrej, director general de Technopark, y de numerosos periodistas y activistas de movimientos sociales. Los firmantes denuncian “la arbitrariedad del Estado marroquí” en este asunto. Varias asociaciones de derechos humanos, blogs y medios online han denunciado la situación en la que se encuentra Omar Bruksy y han pedido que el Ministerio de la Comunicación le devuelva su acreditación.

Falta de profesionalidad

El Gobierno calificó la crónica del periodista de la AFP de “antiprofesional, porque mezcla a la institución monárquica con la competición electoral”. Omar Bruksy negó en su momento que su intención hubiera sido ofender al rey o la institución que representa el jefe del Estado, y aseguró que tampoco quiso atentar contra el régimen políitco marroquí.