Estados Unidos se prepara para votar

Por Ahmed Chabi

Barack Obama mantiene una ligera ventaja sobre su adversario republicano, Mitt Romney, en las elecciones presidenciales del 6 de noviembre

Estados Unidos se prepara para las elecciones presidenciales del 6 de noviembre. Los dos principales candidatos en liza, el demócrata Barack Obama y el republicano Mitt Romney,  han hecho grandes esfuerzos en la recta final de la campaña por convencer a la ciudadanía que representan la mejor opción para el país. Ni siquiera la tragedia humana y material provocada por el huracán Sandy en la costa este de Estados Unidos pudo con la moral de Obama y Romney. Ambos presidenciables suspendieron durante varios días sus actos de campaña y se solidarizaron con los damnificados de Sandy, pero después protagonizaron una carrera a contrarreloj con la vista puesta en la Casa Blanca. ¿Quién saldrá victorioso en esta cita electoral tan apasionante para los amantes de la cosa pública? Es difícil hacer pronósticos porque las encuestas dan un empate técnico entre los candidatos demócrata y republicano. Algún sondeo apunta una ligera ventaja de Obama, que tanta esperanza despertó en su país y en el mundo entero cuando llegó a la Casa Blanca.  Era la primera vez que un negro era presidente de Estados Unidos. Pero desde el 4 de noviembre de 2008, cuando Obama se convirtió en presidente electo después de vencer al republicano John McCain, tomando posesión de sus funciones como 44º jefe del Estado el 20 de enero de 2009, han pasado muchas cosas en la primera potencia mundial y en el resto del mundo. La más grave, la crisis económica que golpeó con dureza a Estados Unidos y Europa. Obama recibió el Premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos diplomáticos a favor del desarme nuclear, la búsqueda de un proceso de paz en Oriente Medio y el fomento de la lucha contra el cambio climático. Impulsó medidas importantes en el ámbito económico, político y social: lucha contra el paro y por una mejora cobertura en materia de desempleo, extensión de la sanidad pública a millones de estadounidenses, reforma financiera y protección de los consumidores, reconocimiento de la condición homosexual en las Fuerzas Armadas, distensión con Rusia, Estado con el que firmó el nuevo tratado START III de control de armas, acoso al terrorismo islamista, con la ejecución del jefe de Al Qaeda, Osama Bin Laden,   mejora de las relaciones con Europa y los países musulmanes… Pero sobre todo en el orden económico y social, no pudo cumplir con bastantes promesas ni frenar la crisis económica en su país, y acabó plegándose a los intereses del lobby sionista de Estados Unidos con relación al conflicto palestino-israelí. También tuvo que sufrir muchas zancadillas de los grupos de presión económicos, políticos y militares ligados al republicanismo conservador y a corrientes extremistas como el Tea Party.

Ligera ventaja demócrata

Así las cosas, como ya hemos señalado, las encuestas muestran que el voto está muy dividido y que la diferencia entre los dos candidatos es mínima. Obama y Romney han hecho todo lo posible por movilizar a los votantes. Las urnas tendrán la última palabra. En la recta final, el  presidenciable demócrata se batió el cobre en Ohio, Colorado, Wisconsin, Iowa y New Hampshire. Romney hizo lo mismo en Estados como Virginia y Pensilvania. Obama hizo todo lo posible por convencer a los ciudadanos de que «en estos años hemos hecho grandes progresos, progresos que han ayudado a la clase media ». Romney puso el acento en las promesas que no pudo cumplir Obama y en el deterioro de la situación económica, y criticó la supuesta debilidad de Estados Unidos frente al mundo. También se mostró seguro de que «vamos a conseguir » el renacimiento político, económico, militar y moral de la primera potencia mundial. Romney lo tendrá quizá más complicado que Obama para ganar, porque aún no tine la victoria asegurada en un Estado clave como Florida, y el miedo a la vuelta del ultraconservadurismo a la Casa Blanca podría movilizar a muchos indecisos de última hora.

Congreso

Los estadounidenses también acudirán el martes a las urnas para renovar el Congreso, elegir a 13 gobernadores y votar 177 referendos en 37 Estados que legislarán sobre asuntos tan importantes como polémicos como la pena de muerte, la legalización del matrimonio homosexual y del suicidio asistido, la inmigración y la despenalización del consumo de marihuana. En estos comicios, el Partido Demócrata cuenta con mantener su mayoría en el Senado, que en la actualidad está en manos de los republicanos. Los conservadores pretenden lo mismo en el Congreso, aunque esta vez puede que pierdan escaños, según el Center for Politics de la Universidad de Virginia. Los observadores políticos están convencidos de que existirá un Congreso republicano y un Senado demócrata.