Los homosexuales españoles podrán seguir casándose

Dunia Benjadra-Rabat

Los homosexuales españoles podrán seguir casándose legalmente, porque el Tribunal Constitucional ha rechazado un recurso a la ley aprobada por el Gobierno del PSOE en 2005 que presentó el PP

Los gays y las lesbianas que lo deseen, podrán seguir casándose en España, a pesar de lo que digan la Iglesia católica, algunos partidos políticos, como el PP, y los sectores más conservadores de la sociedad. El  pleno del Tribunal Constitucional (TC) español rechazó por ocho votos en contra y tres a favor el recurso que planteó el PP contra la ley de matrimonio homosexual que aprobó el anterior gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero en 2005. España fue uno de los primeros países del mundo a adoptar una ley de esta naturaleza, con Suecia, pionera en la materia, Holanda, Bélgica, Noruega y África del Sur. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), desde que se aprobó esa norma hasta 2011, se han celebrado en España unas 22.000 bodas homosexuales,  cifra a la que hay que sumar las 3.000 que se han realizado este año. Esto significa que el total estimado de bodas entre personas del mismo sexo en España desde 2005 es de unas 25.000, aunque desde la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales se incrementa este número hasta las 30.000 parejas homosexuales casadas legalmente.  El PSOE celebró la decisión del TC diciendo que «la ley es plenamente constitucional, pierde el PP y ganan los derechos en España». Los socialistas expresaron sus «felicidades a todos y a todas». El Gobierno de Mariano Rajoy hizo saber que respeta la decisión del TC y seguirá aplicando la ley del PSOE, a pesar del recurso que presentó.  Los magistrados del TC llevaban estudiando la ley desde el pasado mes de julio, aunque  el PP interpuso el recurso hace más de siete años. El ponente designado para esta sentencia fue  el magistrado considerado progresista Pablo Pérez Tremps. El actual ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, nunca aceptó la presentación del recurso contra la ley del PSOE que puso el PP, y mantuvo un duro enfrentamiento con el sector más conservador y a la derecha de su partido, en el que se encuentran dirigentes, militantes, diputados, cargos públicos y ministros afines al Opus Deis y a otras corrientes reaccionarias de la Iglesia católica. Ruiz-Gallardón, que cuando era alcalde de Madrid llegó a casar a parejas homosexuales, mantuvo sobre esta cuestión un tira y afloja permanente con el actual ministro del Interior, el catalán Jorge Fernández Díaz, que es miembro del Opus Dei. Antes de la decisión del TC, el titular de Justicia declaró: “Personalmente no aprecio causa de inconstitucionalidad, pero lo mío es un pronóstico”.

No es un ‘verso suelto’

Alberto Ruiz-Gallardón nunca fue un ‘verso suelto’ en el PP sobre el tema del matrimonio homosexual, porque una parte importante de sus actuales dirigentes, militantes y mucho más de sus votantes no son beligerantes con la ley aprobada por el Gobierno del PSOE, y en las filas de este partido hasta existe una plataforma de gays y lesbianas. Sobre la postura de Ruiz-Gallardón, otros compañeros del Ejecutivo como José Manuel Soria o Ana Mato se limitaron a señalar que se trataba de una opinión personal del titular de Justicia, mientras que la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, que no se lleva demasiado bien con los obispos, restó importancia a lo sucedido y ni siquiera entró a hacer valoraciones. La postura oficial del PP sobre esta cuestión nunca fue de rechazo total y absoluto a la ley, sino de oposición a calificar de matrimonio las uniones entre personas del mismo sexo. Es la postura que siempre ha mantenido el presidente del Gobierno y líder del PP, Mariano Rajoy. Sin embargo, el ala más derechista del partido y sus votantes más conservadores, que suelen beber de las aguas del sector más integrista del catolicismo,  siempre estuvieron radicalmente en contra de la ley de Rodríguez Zapatero.

Sociedad liberal

La sociedad española, en términos generales, es bastante liberal y tolerante en cuestiones de orden social, como así lo apuntan muchas investigaciones y sondeos. Según algunas encuestas, el 65% de los españoles están a favor del matrimonio homosexual. La evolución de la sociedad española ha siso considerable en las últimas décadas. En  poco tiempo,  España, que antes era un país atrasado y muy conservador y religioso, se ha transformado en una sociedad abierta, moderna y tolerante. El conservadurismo a ultranza sigue enquistado en sectores de la población que ya no son mayoritarios y generalmente votan a la derecha y en instituciones como la Iglesia católica, que ha perdido una parte sustancial de su influencia social.