Obama lo tendrá difícil

Por Paco Soto

 

Barack Obama el primer presidente que anuncia
victoria en Twitter

Barack Obama ha ganado las elecciones presidenciales en Estados Unidos. Tiene razones de sobra para celebrar esta victoria.  Pero que nadie se llame a engaño, porque el presidente demócrata no lo tendrá fácil en esta nueva legislatura. Aunque los demócratas han conseguido mayoría en el Senado, la Cámara de Representantes, el Parlamento estadounidense, seguirá estando controlada por los republicanos. Y los conservadores de la primera potencial mundial han demostrado que se la tienen jurada a Obama. Intentarán seguir con la misma estrategia que impulsaron durante la legislatura saliente. Tienen a su favor una situación económica que no mejora, con un desempleo que en España sería irrisorio, pero que en un país como Estados Unidos es considerado inaceptable, aunque esté por debajo del 10% de la población activa. El país está dividido, muchas medidas que Obama tomó en el terreno económico y social y en el ámbito  de la política interior y exterior generaron una franca oposición en las filas republicanas y en la extrema derecha. Los conservadores estadounidenses y sus poderosos lobbies, que jamás aceptaron que Obama concediera sanidad pública a millones de ciudadanos, reconociera el matrimonio homosexual en las Fuerzas Armadas o  mantuviera una política de mano tendida con los países musulmanes y con Rusia, no se van a quedar quietos;  harán todo lo posible para que el mandatario demócrata fracase. La Cámara de Representantes es un buen instrumento político que utilizarán los republicanos para bloquear a Obama.

La Cámara de mayoría republicana, bajo la presión de los ultras del  Tea Party,  ya logró una gran victoria en la anterior legislatura: a cambio de la ley de Control Presupuestario que permitió elevar el techo de la deuda en 2011, a partir  del 1 de enero de 2013, habrá  una reducción automática del gasto público y una subida general de impuestos con el objetivo de reducir el déficit fiscal en un 5% ese año. Los expertos consideran que esa medida podría ser mortal para una economía en proceso de recuperación. Obama no tendrá capacidad para hacer otra política económica. En política exterior, Obama tendrá que tener en cuenta el auge de grandes potencias emergentes como China, y se verá en la obligación de controlar la retirada ordenada de las tropas estadounidenses de Afganistán, anunciada para finales de 2014, sin perder de vista a Pakistán ni a los terroristas de  Al Qaeda y otros grupos similares  en países africanos y asiáticos. Irán será otro frente al que Obama tendrá que prestar una gran atención para impedir que desarrolle un programa nuclear con fines militares. ¿Conseguirá Obama avanzar en la construcción de una América progresista, liberal, abierta y tolerante, que integre a todos sus ciudadanos, mantenga a raya a los lobbies reaccionarios y dialogue con el mundo sin prepotencia imperial? Nadie lo sabe, ni siquiera Obama.