El conflicto París-Argel está en una ley francesa que glorifica la colonización

Yassine Temlali-Argel

Argelia considera que Francia tiene que anular una ley que justifica los crímenes coloniales. En la foto, un grupo de patriotas argelinos se manifiestan a favor de la independencia de su país

El Estado argelino, con motivo del inicio de la guerra de la independencia en Argelia, el 1 de noviembre de 1954, exigió a Francia, la antigua potencia colonial, que presente excusas y se “arrepienta” por los crímenes que cometió. Los ciudadanos de Argelia piensan que si Francia presenta sus excusas por los crímenes de la colonización, será un acto de honor que ayudará a muchos franceses y argelinos a comprender mejor lo que significó el colonialismo. Ahora bien, cabe destacar que aunque Francia no pida perdón a los argelinos, no se puede olvidar que los argelinos ganaron una guerra de liberación nacional y que al ganarla demostraron al mundo que la colonización en sí misma fue un crimen. Sobre la actitud de las autoridades argelinas en esta cuestión, hay que recordar que esta demanda de perdón es una cosa reciente en Argelia. Durante varias décadas nunca se planteó esta cuestión. El origen del problema es la existencia de una ley francesa que glorifica la obra colonial. Esta ley, que fue votada para hacer frente a la sucesión de revelaciones en Francia sobre los crímenes coloniales, es la que hay que condenar, piensan muchos argelinos. En resumidas cuentas, mucha gente plantea a Francia que exprese un perdón sincero, porque sería una manera de reparar moralmente los sufrimientos personales (tortura, cárcel) y colectivos que padecieron muchos argelinos. Lo que ocurre en este asunto es que hay muchas otras personas, sobre todo en los ministerios y otros mecanismos oficiales y semioficiales del poder argelino, que plantean esta demanda  con menor o mayor intensidad en función de las relaciones políticas y económicas con Francia. Nada impediría a los partidos mayoritarios en el Parlamento francés de votar una ley que criminalizara la colonización. ¿Entonces, por qué no lo hacen?, se preguntan muchos argelinos. Todo indica que aprobar una ley de esa naturaleza sería una respuesta elegante y sin paliativos a otra ley francesa que glorifica la colonización. Si los partidos franceses no votan esa ley es porque sus intereses están condicionados  en gran parte por círculos oficiales conectados con el gobierno y la presidencia. Sobre las voces que dicen que el FLN también tendría que pedir perdón por los excesos cometidos, cabe señalar que, como piensan la mayoría de los argelinos, esta organización no tiene que hacerlo, porque es un movimiento de liberación nacional que representó en un momento crucial de la historia al pueblo argelino. El perdón lo tienen que pedir los ocupantes de Argelia y no los ocupados. Esto es así, porque la guerra entre Francia y el FLN no fue como las guerras franco-alemanas, no fue una lucha entre dos imperialismos en igualdad de condiciones.

Reclamación francesa

Sobre esta misma cuestión, según informa Jean-Claude Dufour desde París, el ultraderechista Frente Nacional (FN) de Marine Le Pen negó categóricamente que Francia tenga que pedir perdón a Argelia por los crímenes que cometió durante el largo periodo colonial. En otro orden de cosas, los diputados de la Derecha Popular, el ala más conservadora de la UMP, pidieron a Argelia que pague la deuda que tiene contraída con la seguridad social francesa. Uno de los jefes de fila de esta corriente derechista, Thierry Mariani, pidió en un comunicado que París y Argel aborden esta cuestión durante la visita oficial que el presidente François Hollande realizará próximamente al país norteafricano. Argelia debe unos 20 millones de euros a la seguridad social francesa, Marruecos 10 millones, como los países del Golfo, y Túnez un millón. Según la Derecha Popular, la deuda argelina podría alcanzar los 34 millones de euros.